domingo, 19 de octubre de 2014

microBIO en TEKNOPOLIS

microBIO ha estado en TEKNOPOLIS, un programa de divulgación de la ciencia y la tecnología de la EiTB presentado por Iñaki Leturia, hablando sobre el Ébola. Aquí os dejo con el vídeo (8:06):



Para ver todos los vídeos del programa:

- El Ébola, un conocido desconocido




Eskerrik asko, Iñaki

martes, 7 de octubre de 2014

Sobre la transmisión del Ébola


1. ¿Se puede transmitir por el aire?

El virus Ébola se transmite entre los humanos por contacto estrecho con personas infectadas y fluidos biológicos que contienen el virus. No se trasmite por aerosoles a través de la respiración, como hacen otros muchos virus respiratorios como la gripe o el sarampión (ver What we know about transmission of the Ebola virus among humans, de la OMS de 6 de octubre de 2014).


¿Qué significa transmisión aérea por aerosoles? La transmisión de patógenos por aerosoles entre personas significa que la partícula infecciosa es inhalada, inspirada, y penetra profundamente hacia la tráquea y los pulmones. Nosotros emitimos aerosoles cada vez que hablamos, respiramos, estornudamos o tosemos. Si estamos infectados con un virus respiratorio como el de la gripe, los aerosoles contendrán partículas virales. Dependiendo del tamaño, esos aerosoles podrán “viajar” largas distancias y cuando son inhaladas por una personas puede alojarse en la superficie de las mucosas del tracto respiratorio y comenzar la infección. Por eso, un señor con gripe que viaja en el metro puede transmitir la gripe a otros viajeros.

La transmisión viral también puede ocurrir cuando algunas gotas que emitimos al respirar contengan el virus e infecten la superficie de la muscos de otra persona. Como esas gotas son grandes (no es lo mismo un aerosol de micropartículas que pequeñas gotas de saliva), no suelen viajar largas distancias como los aerosoles y por eso se considera transmisión por contacto. El Ébola NO es un virus respiratorio, no se transmite por aerosoles, pero puede transmitirse de personas a personas de esta forma. Requiere una relación cercana y estrecha con la persona infectada. Por eso, el personal sanitario lleva mascarilla y gafas, para evitar que alguna de esas gotas (que pueden provenir de fluidos corporales, vómitos, diarreas, …) entre en contacto con las mucosas o la conjuntiva (los ojos). Pero el personal sanitario no trasmitirá el virus por aerosoles a otra persona. En otras palabras, no hay una cadena de transmisión aérea de persona a persona como en el caso de la gripe.

2. ¿Puede el virus Ébola mutar y hacerse más virulento o capaz de transmitirse por el aire?

El virus Ébola tiene su genoma en forma de una molécula de ARN monocatenario. Este tipo de virus con genoma ARN comenten muchos errores durante su replicación, son auténticos maestros de la mutación. Esta es una de las razones por las que por ejemplo necesitamos una nueva vacuna de la gripe cada pocos años.

Ahora bien, no todas las mutaciones hacen a un virus más infeccioso. De hecho muchas de estas mutaciones producen defectos en el virus y son letales para el propio virus. El virus Ébola no es nuevo, lo conocemos desde 1976 cuando ocurrió el primer brote en humanos, pero muy probablemente lleva millones de años multiplicándose en los animales silvestres, probablemente en murciélagos. Ha tenido por tanto mucho tiempo para mutar y cambiar.

No sabemos cuántas mutaciones podrían ser necesarias para hacer que el Ébola se propagara por vía aérea, ni si esas mutaciones serían compatibles con la propia viabilidad del virus. Tampoco sabemos qué hace que un virus se transmita por el aire. Pero podemos analizar lo que ocurre con otros virus.

Hay virus que se transmite por vía aérea en unos animales y en otros no. Por ejemplo, el virus de la gripe aviar H5N1 se transmite por vía aérea entre aves, pero no entre mamíferos. Hoy sabemos que para que este virus se pueda transmitir también por el aire entre mamíferos (en concreto entre hurones) son necesarios al menos cuatro cambios en los aminoácidos de unas de sus proteínas. Pero esos cambios también hacen que el virus pierda su virulencia y sea menos peligroso. En este caso el mensaje es claro: ganar una función (transmitirse por el aire) está acompañado de la pérdida de otra función (virulencia). (Ver H5N1: bioterrorismo versus ciencia).

Con los virus es muy difícil predecir lo que puede pasar, pero puede ayudarnos ver lo que ha ocurrido en el pasado. Por ejemplo, ¿ha cambiado alguna vez el modo de transmisión algún virus que infecta humanos? La respuesta es NO. Llevamos más de 100 años estudiando los virus y jamás hemos visto el caso de un virus que infecte humanos que cambie su modo de transmitirse. El VIH ha infectado millones de personas desde comienzos del siglo XX y todavía se transmite en humanos de la misma manera. No hay ninguna razón para pensar que el Ébola sea diferente a otros virus que infectan humanos y que no han cambiando su forma de transmitirse. La probabilidad de que el Ébola acabe trasmitiéndose por el aire es tan remota que no hay que asustar a la población. Eso no es ciencia, es ciencia ficción.

Esta entrada está basada en otras del blog Virology blog: about viruses and viral disease del Prof. Vicent Racaniello:



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martes, 30 de septiembre de 2014

¿Por qué explotan las granjas de vacas?


¿Qué relación tiene la Gran Extinción que ocurrió en el planeta hace 250 millones de años, los canguros y la explosión el 27 de enero de este año de una granja de 90 vacas en la pequeña ciudad de alemana Rasdorf?
Los día 26 y 27 de septiembre se ha celebrado en el Paraninfo de la Universidad del País Vasco en Bilbao el evento de divulgación científica #Naukas14 organizado por la plataforma de divulgación científica Naukas.com y la Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU.
Tuve la suerte de impartir la charla titulada “¿Por qué explotan las granjas de vacas?” Aquí te dejo el vídeo gracias a la eitb.com.

(Si tienes problemas con "Saltar la publicidad", puedes verlo directamente en la web aquí).


Te dejo también un link a todos los vídeos de #Naukas14.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

El origen de la tuberculosis en América


La tuberculosis humana en el Nuevo Mundo es de origen animal y anterior a 1492.

Después del “descubrimiento” de América, o mejor dicho de la llegada de los europeos al continente americano en 1492, siguió un intenso intercambio y comercio de productos entre los dos continentes, que afectó radicalmente a nuestra forma de vida. De América nos trajimos a Europa productos que no conocíamos como el cacao, el maíz, el tomate, la patata, los pimientos, los cacahuetes, el tabaco y animales como los pavos. Y de Europa llevamos a América las aceitunas, los limones y las naranjas, el café, los plátanos, la caña de azúcar, el trigo, el arroz y la vid, y animales como la oveja, las vacas y los cerdos. Pero también les llevamos microbios: el sarampión, la malaria, la gripe y la viruela viajaron desde Europa al Nuevo Mundo.

La cepas actuales de Mycobacterium tuberculosis que circulan en América están relacionadas con las cepas europeas. Esto hace suponer que la tuberculosis humana también fue introducida por los europeos en el continente americano después de 1492. Sin embargo, esta idea es incompatible con las abundantes evidencias arqueológicas que demuestran la existencia de lesiones por tuberculosis en momias americanas de hace más de 1.000 años.



Según parece nuestra relación con Mycobacterium tuberculosis es muy antigua. Antes se pensaba que el Mycobacterium actual tiene un origen animal (zoonótico) y había evolucionado de Mycobacterium bovis después de la domesticación de los animales durante el Neolítico. Sin embargo, los análisis de comparación de genomas sugieren que en realidad es la forma bovina la que deriva de las cepas humanas. Hoy en día, la mayor diversidad de Mycobacterium tuberculosis ocurre en África, lo que sugiere que el patógeno probablemente se originó allí y después se extendió de forma clonal por todo el mundo a través de los movimientos de las poblaciones.

En un reciente artículo publicado en Nature - en el que por cierto han colaborado un grupo de colegas españoles - han analizado muestras de esqueletos de tres momias peruanas de la cultura Chiribaya, datadas entre los años 1028 y 1280, antes del contacto con los europeos. Los esqueletos mostraban las típicas lesiones vertebrales asociadas a la tuberculosis. En las tres muestras se detectó ADN de Mycobacterium.


Análisis filogenético de genomas de Mycobacterium. Las cepas de las momias peruanas están relacionados con Mycobacterium pinnipedii, aisladas de mamíferos marinos.

Mediante técnicas de reconstrucción de genomas han completado el genoma de las tres mycobacterias. Lo han comparado con otros 259 genomas de distintas especies de Mycobacterium: muchos aislamiento humanos, un genoma de Mycobacterium obtenido de una momia húngara del siglo XVIII, así como otros de origen animal como Mycobacterium caprae, Mycobacterium microti, Mycobacterium pinnipedii y cepas aisladas de chimpancés. Los resultados demostraron que las cepas peruanas no estaban relacionadas con cepas humanas, si no que estaban más próximas a las mycobacterias de origen animal, en concreto, con Mycobacterium pinnipedii de focas y leones marinos.

Los resultados demuestran que el origen de la tuberculosis humana en el continente americano es anterior al contacto con los europeos y que proviene de cepas de tuberculosis de origen animal, de las focas.

Lo más probable es que hace unos 2500 años, focas, leones marinos o morsas contrajeran la enfermedad de otras especies animales de África, y llevaran a través de los océanos la bacteria hasta los mamíferos marinos de las costas de Sudamérica donde ocurrió la transferencia de la bacteria a los pobladores americanos, entre los años 700 y 1000 d.C. La tuberculosis humana en el Nuevo Mundo, por tanto, es de origen animal y anterior a 1492.

Pre-Columbian mycobacterial genomes reveal seals as a source of New World human tuberculosis. Bos, K. I., et al. 2014. Nature, Aug 20. doi:10.1038/nature13591.