martes, 22 de mayo de 2012

Veneno de escorpión contra el virus VIH


Muchos seres vivos producen sustancias para repeler la invasión de agentes infecciosos como bacterias, virus, hongos y parásitos. Suelen ser pequeños proteínas o péptidos entre 10-50 aminoácidos, entre los que se incluyen la arginina y la lisina, y por eso son péptidos cargados positivamente. Estos péptidos catiónicos con actividad antimicrobiana son parte de lo que se denomina el sistema de inmunidad innata.

El veneno de escorpión, por ejemplo, es un cocktail compuesto por más de 80 péptidos de este tipo, con múltiples actividades biológicas. Aunque existen diferencias entre los distintos tipos de escorpiones, algunos de sus venenos son entre 10 y 100 veces más potentes que los de serpientes, y tiene efectos neurotóxicos, pueden afectar al páncreas, los pulmones o causar coagulación sanguínea. Sin embargo, algunos de los componentes de estos venenos, con nombres tan aparentes como scorpina o mucroporina, tienen actividad contra algunos virus (herpes, gripe, adenovirus, rotavirus o el virus de las paperas) y bacterias, y representan un potencial enorme para el desarrollo de nuevas drogas con actividad antimicrobiana. 


Se conocen unas mil cuatrocientas especies de escorpiones en todo el mundo. En la foto, Mesobuthus martensii, del que se obtiene el veneno para preparar el péptido Kn2-7 con actividad anti-VIH.

Ahora, un grupo de investigadores chinos han descubierto que unos péptidos derivados del veneno del escorpión tienen actividad anti-VIH. En concreto, han aislado estos péptidos del veneno de un escorpión y los han modificado cambiándole algunos aminoácidos. Uno de ellos, denominado Kn2-7, es capaz de inhibir la multiplicación del virus en modelos celulares. Además, han demostrado que el efecto del péptido es debido a la interacción directa con la partícula viral. Su acción anti-VIH es efectiva frente a 13 tipos o cepas distintos del virus VIH-1, por lo que los investigadores concluyen que tiene una actividad antiviral de amplio espectro. Esto, combinado con su baja toxicidad celular, hacen de este péptido un candidato prometedor para el desarrollo de futuras terapias anti-VIH.

En conclusión, han diseñado un péptido derivado del veneno de escorpión que muestra una actividad antiviral muy potente contra 13 cepas distintas de VIH-1 y con baja toxicidad celular, y que se podría mejorar combinándolo con anticuerpos anti-VIH. Sin embargo, se necesita más investigación para clarificar el mecanismo de acción del péptido, y son necesarios más estudios farmacológicos y de toxicidad en animales para definir la seguridad y el potencial de aplicación práctica del Kn2-7 como agente preventivo para la transmisión del VIH.

Anti-HIV-1 Activity of a New Scorpion Venom Peptide Derivative Kn2-7.Chen Y, et al. PLoSOne. 2012;7(4):e34947.

No hay comentarios:

Publicar un comentario