martes, 5 de febrero de 2013

¿Y si lo de Obélix fuera por las bacterias?: relacionan la obesidad con los microbios

Obélix, que cayó de pequeño en la marmita, no entiende por qué algunos dicen de él que es gordito: ”Yo no estoy gordo, es que soy bajo de tórax”. Lo cierto es que la OMS considera la obesidad y el sobrepeso una enfermedad. La obesidad aumenta el riesgo de contraer otras enfermedades no transmisibles como  enfermedades cardiovasculares,diabetes, osteoartritis, etc. Es el quinto factor principal de riesgo de defunción en el mundo y cada año fallecen por lo menos 2,8 millones de personas adultas como consecuencia del sobrepeso. En general, más de una de cada 10 personas de la población adulta mundial son obesas.


Desde hace unos años se ha establecido una relación entre la composición de los microbios del intestino (la microbiota) y la obesidad. Por ejemplo, en nuestro intestino la mayoría de las bacterias pertenecen a los grupos Firmicutes (que incluyen algunas especies como Clostridium, Bacillus, Lactobacillus, …) y Bacteroidetes (con especies como Bacteroides, Flavobacteria,…). Sabemos que la proporción Firmicutes/Bacteroidetesen el intestino es diferente según el peso y la dieta de la persona. Además, al “trasplantar” la microbiota de una persona o de un ratón obeso a otro sin bacterias, se modifica su metabolismo y aumenta su tendencia a padecer diabetes y síndromes metabólicos.

La relación entre la microbiota humana y la obesidad refuerza la hipótesis de que los antibióticos y los probióticos (alimentos con microorganismos vivos) que afectan a la microbiota intestinal pueden causar también en humanos aumento de peso. Por ejemplo, los antibióticos todavía se emplean en ganadería en EE.UU. para promover el engorde de los animales, y el mismo efecto se ha encontrado en un estudio con ratones de laboratorio que recibían penicilina o vancomicina y aumentaron de peso. En otro estudio se ha demostrado que los niños que recibieron antibióticos antes de los tres meses de edad eran más grandes que el resto. Y en adultos humanos, algunos estudios muestran también aumento de peso después de un tratamiento con vancomicina. Existe además evidencia de pacientes con Helicobacter pylori que experimentan un aumento de peso tras ser sometidos a tratamientos prolongados con antibióticos. 

Los probióticos, especialmente algunas especies de Lactobacillus, también pueden causar aumento de peso en animales de granja. En Europa, donde no se permite el uso de antibióticos en ganadería, se emplean como promotores del crecimiento. En otro estudio con ratones de laboratorio, la ingesta de Lactobacillus modificó la microbiota intestinal y causó aumento de peso. Existe ya evidencia de que algunos probióticos promueven el aumento de peso en niños, y de que muchos Lactobacilluspueden producir algunas sustancias tipo antibióticos. Todo sugiere que hay una relación directa entre la actividad de los probióticos y los antibióticos.

Todos estos comentarios vienen recogidos en un sugerente artículo publicado en Clinical Microbiology and Infection. La relación entre la obesidad y las manipulaciones de la microbiota intestinal requieren un mayor estudio, que debería ser independiente de las compañías farmacéuticas y de la industria alimentaria.

Como Obélix, algunos de nosotros también tenemos pequeños problemas de tórax, pero a partir de ahora le echaremos la culpa a los microbios!

Raoult, D. (2013). It is about time physicians and clinical microbiologists in infectious diseases investigated the etiology of obesity Clinical Microbiology and Infection DOI: 10.1111/1469-0691.12139

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