miércoles, 17 de septiembre de 2014

El origen de la tuberculosis en América


La tuberculosis humana en el Nuevo Mundo es de origen animal y anterior a 1492.

Después del “descubrimiento” de América, o mejor dicho de la llegada de los europeos al continente americano en 1492, siguió un intenso intercambio y comercio de productos entre los dos continentes, que afectó radicalmente a nuestra forma de vida. De América nos trajimos a Europa productos que no conocíamos como el cacao, el maíz, el tomate, la patata, los pimientos, los cacahuetes, el tabaco y animales como los pavos. Y de Europa llevamos a América las aceitunas, los limones y las naranjas, el café, los plátanos, la caña de azúcar, el trigo, el arroz y la vid, y animales como la oveja, las vacas y los cerdos. Pero también les llevamos microbios: el sarampión, la malaria, la gripe y la viruela viajaron desde Europa al Nuevo Mundo.

La cepas actuales de Mycobacterium tuberculosis que circulan en América están relacionadas con las cepas europeas. Esto hace suponer que la tuberculosis humana también fue introducida por los europeos en el continente americano después de 1492. Sin embargo, esta idea es incompatible con las abundantes evidencias arqueológicas que demuestran la existencia de lesiones por tuberculosis en momias americanas de hace más de 1.000 años.



Según parece nuestra relación con Mycobacterium tuberculosis es muy antigua. Antes se pensaba que el Mycobacterium actual tiene un origen animal (zoonótico) y había evolucionado de Mycobacterium bovis después de la domesticación de los animales durante el Neolítico. Sin embargo, los análisis de comparación de genomas sugieren que en realidad es la forma bovina la que deriva de las cepas humanas. Hoy en día, la mayor diversidad de Mycobacterium tuberculosis ocurre en África, lo que sugiere que el patógeno probablemente se originó allí y después se extendió de forma clonal por todo el mundo a través de los movimientos de las poblaciones.

En un reciente artículo publicado en Nature - en el que por cierto han colaborado un grupo de colegas españoles - han analizado muestras de esqueletos de tres momias peruanas de la cultura Chiribaya, datadas entre los años 1028 y 1280, antes del contacto con los europeos. Los esqueletos mostraban las típicas lesiones vertebrales asociadas a la tuberculosis. En las tres muestras se detectó ADN de Mycobacterium.


Análisis filogenético de genomas de Mycobacterium. Las cepas de las momias peruanas están relacionados con Mycobacterium pinnipedii, aisladas de mamíferos marinos.

Mediante técnicas de reconstrucción de genomas han completado el genoma de las tres mycobacterias. Lo han comparado con otros 259 genomas de distintas especies de Mycobacterium: muchos aislamiento humanos, un genoma de Mycobacterium obtenido de una momia húngara del siglo XVIII, así como otros de origen animal como Mycobacterium caprae, Mycobacterium microti, Mycobacterium pinnipedii y cepas aisladas de chimpancés. Los resultados demostraron que las cepas peruanas no estaban relacionadas con cepas humanas, si no que estaban más próximas a las mycobacterias de origen animal, en concreto, con Mycobacterium pinnipedii de focas y leones marinos.

Los resultados demuestran que el origen de la tuberculosis humana en el continente americano es anterior al contacto con los europeos y que proviene de cepas de tuberculosis de origen animal, de las focas.

Lo más probable es que hace unos 2500 años, focas, leones marinos o morsas contrajeran la enfermedad de otras especies animales de África, y llevaran a través de los océanos la bacteria hasta los mamíferos marinos de las costas de Sudamérica donde ocurrió la transferencia de la bacteria a los pobladores americanos, entre los años 700 y 1000 d.C. La tuberculosis humana en el Nuevo Mundo, por tanto, es de origen animal y anterior a 1492.

Pre-Columbian mycobacterial genomes reveal seals as a source of New World human tuberculosis. Bos, K. I., et al. 2014. Nature, Aug 20. doi:10.1038/nature13591.

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