domingo, 26 de octubre de 2014

Ébola: cinco razones por las que el riesgo de pandemia es mínimo

La infección por Ébola es muy grave y peligrosa, tiene una tasa de mortalidad muy alta, todavía no tenemos tratamientos específicos ni vacunas.

1. Ya lo hemos controlado otras veces

Los primeros brotes de Ébola se describieron en la República Democrática del Congo y en Sudán en 1976. Desde entonces ha habido más de 20 brotes de Ébola en África central con una mortalidad media del 66%. Hasta ahora el virus nos tenía acostumbrados a brotes puntuales y esporádicos. El Ébola no está adaptado al ser humano, es un virus de animales, y en humanos la mortalidad es muy alta. Puede infectar al hombre y enseguida acaba con su víctima, por lo que la cadena de transmisión del virus acaba pronto.

En el actual brote epidémico ha habido un caso en Senegal y 20 en Nigeria. Ambos países han sido capaces de evitar la extensión y la OMS ya los ha declarado libres de Ébola.

Con los medios y condiciones adecuadas,
 se puede controlar la extensión del Ébola.

En Europa, en 1967 ya hubo un brote por un virus muy similar al Ébola, el virus Marburg. La infección comenzó en el personal de un laboratorio de investigación de la ciudad de Marburgo (Alemania) que trabajaba con monos verdes (Cercopithecus aethiops) importados de Uganda. Hubo un total de 37 personas infectadas, desde personal del laboratorio que se infectó directamente de los monos hasta algunos familiares que se infectaron por contacto directo. Murieron siete personas, pero el brote no se extendió más.

2. El Ébola NO es un virus respiratorio y NO se transmite por el aire.

La mayoría de los virus pandémicos son virus que se trasmiten muy fácilmente, como los virus respiratorios. El Ébola se transmite de persona a persona a través del contacto directo con el cuerpo o fluidos corporales de una persona infectada. El Ébola tampoco es un virus gastrointestinal y NO se trasmite ni por el agua ni por alimentos en general. No hay evidencias de que el virus Ébola se trasmita por mosquitos u otro tipo de insectos.

El Ébola NO es un arbovirus: virus transmitidos por artrópodos.

3. Si no has estado en contacto directo con un paciente infectado la probabilidad de que te contagies por Ébola es casi nula.

Si entras en contacto directo con el virus la probabilidad de contagiarse de Ébola es alta, pero si no has estado en contacto directo con un paciente infectado la probabilidad de que te contagies por Ébola es muy pequeña. El virus se transmite de persona a persona a través del contacto directo con el cuerpo o fluidos corporales de una persona infectada (sangre, vómitos, heces, orina, semen, leche materna, sudor). Puede producirse contagio cuando las mucosas (ojos, nariz y boca) o pequeñas heridas o abrasiones en la piel entran en contacto con entornos contaminados por fluidos, como prendas de vestir o ropa de cama sucias o agujas usadas. Los cadáveres muertos por Ébola son un fuente de infección muy importante. También se puede transmitir a través de animales infectados.

4. La capacidad de transmisión del Ébola es muy baja comparada con otros patógenos.

Un persona infectada por Ébola o se cura en una semanas o fallece. Si se cura, deja de ser infeccioso para otras personas (ojo, el virus puede permanecer hasta tres meses en el semen de una persona ya curada). Si fallece hay que evitar todo contacto con el cadáver, que es altamente infeccioso (lo mejor es la incineración del cuerpo). Una persona curada mantiene anticuerpos contra el Ébola durante unos diez años, por lo que es muy probable que quede protegido frente a una segunda infección, al menos durante ese tiempo. El virus Ébola NO causa infecciones crónicas. Por estas razones, la capacidad de transmisión del virus Ébola es muy baja comparada con otros virus como el SARS, el VIH, las paperas, la viruela o el sarampión, que o se trasmiten muy fácilmente por el aire o una persona puede ser portadora del virus e infecciosa durante mucho tiempo.

5. Su capacidad de variación es más limitada que la de otros virus como la gripe o el VIH.

Con los virus es muy difícil predecir lo que puede pasar. El virus Ébola tiene el genoma compuesto por una molécula de ARN monocatenaria. Los virus con genoma ARN pueden variar y mutar con facilidad porque la enzima que hace copias de su genoma, la ARN polimerasa, puede cometer muchos “fallos”. De hecho, ya se ha comparado el genoma de varios aislamientos del actual brote y se han detectado cientos de mutaciones. Sin embargo, lo más probable es que su capacidad de variación no llegue a ser tan alta como la del virus de la gripe o el VIH. El virus de la gripe está formado por varios fragmentos de ARN que pueden recombinar y mezclarse entre sí lo que hace que la capacidad de variación de este virus sea enorme. En el caso del VIH, que también tiene genoma ARN, es un virus diploide (con dos copias del genoma) y su replicación incluye un paso de retrotranscripción con la enzima transcriptasa inversa, que es también una fuente muy importante de variabilidad del virus.

Conclusión: las posibilidades de que el Ébola se extienda por todo el planeta y se transforme en una pandemia (epidemia mundial) y cause cientos de miles o millones de muertos, son mínimas. Vivimos en un mundo globalizado y no se puede descartar que haya más casos fuera de África, pero el Ébola no se puede considerar una pandemia.


Sin embargo, la situación en Sierra Leona, Liberia y Guinea es dramática y necesitan urgentemente ayuda internacional para controlar la actual epidemia. África necesita ayuda.

Aquí te dejo la versión en inglés del vídeo Ebola, is not a pandemic

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