miércoles, 18 de febrero de 2015

Foldscope, el microscopio de papel (1)

Anton van Leeuwenhoek, en septiembre de 1674, describió por primera vez unas minúsculas formas de vida al observar, a través de una simple lupa construida por él mismo, una gota de agua de un lago cercano a Delf. Sus descripciones sobre la maravillosa vida microscópica que se esconde en una gota de agua fueron recibidas con escepticismo por muchos científicos de la época, incluso de la prestigiosa Royal Society londinense. Leeuwenhoek fue la primera persona que vio bacterias.


El microscopio de Leeuwenhoek consistía una pequeña lente biconvexa montada sobre una placa de latón, que se sostenían muy cerca del ojo. Las muestras se montaban sobre la cabeza de un alfiler que se podía desplazar mediante unos tornillos que permitían enfocar. En realidad el microscopio de Leeuwenhoek era una simple lupa, pero de exquisita calidad, con la que podía alcanzar hasta 200 aumentos.


He de reconocer que siempre me ha asombrado la destreza de Leeuwenhoek. Sus dibujos de bacterias publicados en 1684 nos permiten reconocer varios tipos de bacterias frecuentes: bacilos, cocos, grupos de cocos, … La calidad de su trabajo queda patente cuando nos damos cuenta de que se tardó más de 150 años en mejorar las técnicas microscópicas.

Por eso, mi primera impresión cuando oí hablar del Foldscope fue también de escepticismo. Se trata de un microscopio de papel: una micro-lente que se monta sobre una estructura de papel, como un recortable. Ha sido desarrollado en el laboratorio de M. Prakash, en el Departamento de Bioingeniería de la Universidad de Stanford. Un microscopio cuyo coste de producción es menos de un dólar, pesa menos de 8 gramos, cabe en el bolsillo y puede llegar, según los autores, hasta ¡2.000 aumentos!, sin necesidad de aceite de inmersión. Incluso se le pueden acoplar unos filtros para que funcione como un microscopio de fluorescencia o un condensador para campo oscuro.


Foldscope se monta muy fácilmente. Hasta un torpe como yo con los dedos gordos es capaz de tenerlo listo en menos de 10 minutos. Se le puede añadir una sencilla lámpara LED y acoplarlo a un Smartphone para obtener fotografías y vídeos.

El objetivo de los autores ha sido construir un microscopio barato, portátil y útil tanto para la ciencia como la educación: “un microscopio para cada niño”. No puedo ocultar que durante unos días me he sentido como Leeuwenhoek, o como aquel niño que una vez los Reyes Magos le regalaron un microscopio de juguete. Pero Foldscope es mucho más que un juguete.

En las próximas semanas os iré enseñando por qué estoy tan asombrado con Foldscope, el microscopio de papel.


Mi Foldscope referencia #0001 4232 B5E8

(Congratulations to Manu Prakash and his team)

Más info:
(1) Foldscope: origami-based paper microscope. Cybulski, J. S. et al. PLoS One. 2014. 9(6):e98781. doi:10.1371/journal.pone.0098781.
(2) Prakash Lab, Department of Bioengineering, Stanford University
(3) Foldscope Explore EXPLORING THE MICROCOSMOS

4 comentarios:

  1. Sencillamente genial. ¿Dónde se puede conseguir?

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    1. Creo que ya está "cerrado" el tema, pero puedes intentarlo aquí
      http://www.foldscope.com/contact-us/

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    2. Si, demasiado tarde, pero muchas gracias de todas formas por tu respuesta.
      Saludos.

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