sábado, 23 de mayo de 2015

El virus que resetea el sistema inmune

La vacuna contra el sarampión reduce también la mortalidad infantil frente a otras infecciones

El sarampión en una de las enfermedades infecciosa más contagiosas que existe (ver ¿Cuál es la enfermedad más contagiosa? en microBIO). Cuando el virus del sarampión te infecta te causa una inmunosupresión (una disminución de tus defensas) que te predispone a que puedas infectarte con otros patógenos oportunistas. Una infección oportunista está causada por un patógeno que normalmente no afecta a las personas sanas con un sistema inmune normal, pero que cuando el sistema inmune está débil aprovechan la “oportunidad” para causar una infección, por eso se llaman “oportunistas”. La inmunosupresión que causa el virus del sarampión puede durar desde unas semanas hasta meses. Esta inmunosupresión es la razón de que la mortalidad por sarampión esté causada típicamente por infecciones secundarias por otros patógenos del tracto respiratorio o digestivo.

El mecanismo concreto por el que el virus del sarampión causa esta supresión del sistema inmune no es del todo conocido. De hecho lo paradójico es que la fase aguda de la enfermedad está asociada con una supresión del sistema inmune pero con una activación e inducción de una potente respuesta inmune específica contra el virus del sarampión que resulta en una inmunidad de por vida. Es decir, que por un lado el virus del sarampión te disminuye tus defensas (y por eso te puedes infectar más fácilmente con otros patógenos), y por otro causa una respuesta inmune específica tan potente que hace que quedes protegido contra este virus de por vida, el sarampión solo se pasa una vez. No me negarás que es paradójico.

Un trabajo recién publicado en la revista PNAS (1) demuestra que este efecto inmunosupresor del sarampión puede llegar a durar entre 2 y 3 años. Los autores han empleado datos epidemiológicos poblacionales de Inglaterra, Gales, Estados Unidos y Dinamarca, y han encontrado que la incidencia de enfermedades infecciosas mortales distintas del sarampión está relacionada con la misma incidencia del sarampión.


Incidencia del sarampión y mortalidad infantil debido a enfermedades infecciosas distintas del sarampión en Inglaterra, Gales, Estados Unidos y Dinamarca. La línea vertical indica el año en el que comienza la vacunación contra el sarampión. Fuente: referencia (1).

La mortalidad infantil por enfermedades infecciosas distintas del sarampión se reduce significativamente después de las campañas de vacunación masiva contra el sarampión.

O sea que las secuelas que deja el sarampión influye en las fluctuaciones que hay de las muertas causadas por otros patógenos distintos del sarampión. Estos resultados eran además específicos de la vacunación contra el sarampión, como demuestra el hecho de que no se encontró ninguna correlación entre la vacunación contra la tos ferina y la reducción de la mortalidad por otras enfermedades infecciosas distintas.


Estos resultados son consistente con la hipótesis de que el sarampión produce una inmunosupresor por reducir la población de linfocitos B y T, las células del sistema inmune. Según los autores, el aumento de la infección por el virus del sarampión puede estar relacionado con más de la mitad de las muertes infantiles por otras enfermedades infecciosas. La reducción de la incidencia del sarampión es el principal factor para reducir la mortalidad infantil por infecciones.

La vacuna contra el sarampión no son solo previene esta enfermedad, sino que también reduce otras enfermedades infecciosas mortales.

La vacuna contra el sarampión se introdujo hace unos 50 años y ha originado una reducción significativa de la morbilidad y mortalidad infantil. El control del sarampión es reconocido como uno de los mayores éxitos de salud pública mundial. A pesar de esto, el sarampión continúa siendo responsable de cientos de miles de muertes al año en el mundo. Las campaña de vacunación han llegado a reducir la mortalidad infantil hasta en un 90% en algunos países. Esta reducción no se explica únicamente por la prevención del sarampión sino porque la vacuna reduce también la incidencia de otras infecciones. El virus tiene un efecto inmunosupresor que hace al huésped más susceptible a otras infecciones. La reducción de la mortalidad por las infecciones que causa la vacuna del sarampión puede llegar a durar los primeros cinco años de vida. Por eso, esta vacuna está relacionada con una reducción de todas las infecciones mortales infantiles.

Todo esto concuerda con los resultados de otros autores (2) que demuestran que la infección por el virus del sarampión provoca un perdida de las células memoria del sistema inmune adquiridas previamente, mientras que la vacunación previene este efecto. La infección por sarampión produce un recambio de las células memoria anteriores por linfocitos específicos contra el sarampión, lo que resulta en una especie de amnesia inmune contra otros patógenos distintos del sarampión. Esta “limpieza” de la memoria inmunológica que causa la infección por sarampión es la responsable de que aumente la susceptibilidad a los patógenos “oportunistas” que deberían ser controlados por un sistema inmune “sano”.

En conclusión: estos trabajos demuestran que la vacuna contra el sarampión reduce el número de muertes infantiles por otras enfermedades infecciosas y refuerzan la importancia de las campañas de vacunación masiva contra el sarampión. ¡Las vacunas funcionan!

También te puede interesar:



(1) Long-termmeasles-induced immunomodulation increases overall childhood infectious disease mortality. Mina, J. M., et al. 2015. Science. 348 (6235): 694-699. DOI: 10.1126/science.aaa3662

(2) Measles immune suppression: lessons from the macaque model. de Vries, R. D., et al. 2012. PLoS Pathog 8 (8): e1002885. DOI: 10.1371/journal.ppat.1002885

1 comentario:

  1. Hola! Buena entrada. Te dejo unos vídeos muy educativos que pueden interesarte para el blog, igual que a los lectores. Saludos: https://gabrielrosselloblog.wordpress.com/2017/03/09/evolucion-y-de-la-prevencion-vacunas-antibioticos-y-sistema-inmunitario/

    ResponderEliminar