viernes, 30 de diciembre de 2016

Virus y pandemias

Ahora hace un año de la publicación de "Virus y pandemias", el primer libro de la colección Naukas, y es un buen momento para recordar y agradecer a tantos amigos su apoyo.


Descárgate el índice del libro en PDF

Cinco (más uno) libros de ciencia para regalar en Reyes (de @wicho en microsiervos)




Reseña de Virus y pandemias, de Francis R Villatoro (@emulenews)



Virus y pandemias en La aventura del saber de TVE2




Reseña de Virus y pandemias, de Alejandro Polanco (@alpoma)



Reseña de Virus de pandemias, de Owen L Black (@owenlblack)




Virus y pandemias está disponible el Amazon

El virus Crimea-Congo es peligroso pero muy poco contagioso (en Next Vozpópuli de @aberron)





Reseña de Virus y pandemias, de La gatita lectora (@lagatitalectora)

Reseña de Virus y pandemias, de Viajo mientras leo

Virus y pandemias, una introducción apasionante a un mundo invisible (reseña de @wicho en microsiervos)


En Amazon: "Muy ameno e interesantísimo", "Interesante, claro y fácil de leer", "Imprescindible", "Excelente", "Magnífica obra!", "Lectura recomendable para personas ajenas a la medicina", ...
Virus y pandemias. Ignacio López-Goñi (Glyphos Publicaciones / Sello Naukas) ISBN: 978-84-943056-7-2.


martes, 20 de diciembre de 2016

¿Influye el cambio climático en las enfermedades infecciosas?


Los cambios en temperatura y lluvias debidas al El Niño influyen en el riesgo de padecer enfermedades infecciones

El Niño es un fenómeno que consiste en cambios climáticos en la zona del océano Pacífico que ocurren de forma recurrente cada tres-siete años. Probablemente viene ocurriendo desde hace miles de años, pero se empezó a hablar de él a finales del siglo XIX en Perú. El nombre de El Niño es debido a que este fenómeno, que llevaba consigo el calentamiento del agua en las costas Perú y Ecuador, ocurría sobre todo alrededor de Navidades, cuando se celebra el nacimiento del Niño Jesús. Ese calentamiento podía durar varios meses y afectaba a las poblaciones locales de peces y pájaros. Además, iba asociado a un aumento de las lluvias e inundaciones en la costa oeste de América del Sur.


Estos cambios climáticos presentan dos fases opuestas, una fase cálida de calentamiento y lluvias en el Pacífico tropical conocido como el fenómeno de El Niño, y otra fase de enfriamiento llamada La Niña. Durante El Niño, las aguas cálidas calientan el aire que hay sobre ellas, lo que crea cambios en la circulación atmosférica que afectan a todo el planeta.


Además, estos fenómenos están relacionados con una oscilación de la presión atmosférica en el Pacífico occidental, fenómeno atmosférico denominado Oscilación del Sur. En realidad, El Niño y la Oscilación del Sur son cambios oceanográficos y atmosféricos del mismo fenómeno, con grandes consecuencias climáticas en todo el planeta, que se denomina El Niño Oscilación del Sur (ENSO, El Niño Southern Oscillation). Dependiendo de la zona del planeta, estos fenómenos suelen estar asociados a épocas de grandes sequías o inundaciones.

Como consecuencia de El Niño ocurren cambios en el clima (sequias o inundaciones, tormentas o ciclones tropicales, aumento de la temperatura) en zonas muy alejadas de toda el hemisferio sur, lo que se conoce como teleconexión. Aunque, desde el punto de vista epidemiológico no es tan fácil demostrar una asociación directa entre El Niño y las enfermedades infecciosas, se señala con una “M” las áreas donde hay riesgo de epidemia de malaria después del fenómeno de El Niño (Referencia 1).


El fenómeno de El Niño tiene implicaciones en salud pública

A nivel global, El Niño está asociado a un aumento de los desastres naturales, que pueden afectar a las cosechas, a la disponibilidad de alimentos y de agua potable, a la migración masiva de personas, etc. La incidencia de algunas enfermedades infecciosas puede agravarse en estos casos por la malnutrición y la hambruna, que pueden afectar al estado inmunitario, el hacinamiento o la falta de agua potable. Además, la transmisión de algunas enfermedades a través de vectores puede verse afectada también por factores meteorológicos.

Por ejemplo, existe evidencia epidemiológica de la relación entre El Niño y un aumento de los casos de malaria en Suramérica y el Sudeste asiático. Una revisión de los casos de malaria entre 1960-2006 en Colombia, sugiere que los cambios de un grado de temperatura en la superficie del agua, debido al fenómeno de El Niño, se correlacionan con un aumento de un 20% de malaria (2).

Malaria, diarreas, gripe, dengue, hantavirus, ... enfermedades infecciosas cuya incidencia está influenciada por el fenómeno metereológico de El Niño

También se ha demostrado la relación entre la incidencia de enfermedades diarreicas y el fenómeno del El Niño. En Bangladesh, el patrón de las epidemias de cólera durante 18 años se relaciona con cambios atmosféricos y de temperatura que coinciden con fenómenos de El Niño (3),  y en Lima (Perú) en 1997 hubo un cambio en el patrón epidemiológico de diarreas agudas por un aumento de temperatura asociado a El Niño (4). También se ha relacionado incluso el adelanto de los picos de las epidemias de gripe en Japón con los años asociados a fenómenos relacionados con El Niño (5).

Aunque la asociación no es tan evidente, también existen datos que sugieren que otras enfermedades trasmitidas por mosquitos, como el dengue, pueden estar influenciadas por el fenómeno de El Niño (se han demostrado fluctuaciones estacionales de dengue influenciadas por un aumento de lluvias en Puerto Rico (6). En otros casos, los roedores pueden actuar como reservorio o almacén de varias enfermedades y su número tiende a aumentar en épocas de inviernos húmedos y suaves. Por ejemplo, se ha descrito un aumento del número de casos de peste en Nuevo México o de infecciones por hantavirus en EE.UU. asociados a un aumento de la población de roedores en épocas de lluvias seguidas de sequias relacionados con El Niño (después del fenómeno del El Niño de  1997-98 la población de roedores en zonas del sur de EE.UU. aumentó hasta 20 veces y los casos de infecciones humanas por hantavirus se incrementó 5 veces). En estos casos la relación entre la infección y el fenómeno de El Niño no está demostrada, pero al menos es muy sugerente.

El aumento de temperatura y la variación extrema de precipitaciones debidas al El Niño influyen en el riesgo de padecer enfermedades trasmitidas por vectores y infecciones intestinales en EE.UU.

Como vemos, muchos de los ejemplos sobre el impacto que el clima tiene sobre  las enfermedades infecciosas son en países en vías de desarrollo.  Ahora, un grupo de epidemiólogos americanos (7) han estudiado el impacto de El Niño en el riego de hospitalizaciones por enfermedades infecciosas en EE.UU. Para ello, primero han identificado cinco tipos de enfermedades que desde el punto de vista epidemiológico es esperable que se vean modificadas por cambios climáticos:
     (i) transmitidas por vectores (por mosquitos o garrapatas),
     (ii) neumonía y gripe,
     (iii) infecciones intestinales,
     (iv) zoonosis bacterianas, y
     (v) infecciones por hongos.

Han analizado los datos de hospitalizaciones por esas enfermedades durante 41 años (desde 1970 hasta 2010), y han cruzado esa información con los datos del índice ENSO (un indicador único de la intensidad de El Niño Oscilación del Sur que integra datos sobre la actividad del viento, la temperatura de la superficie del mar, la temperatura del aire y la nubosidad).

A nivel nacional no se observó ninguna relación entre El Niño y la incidencia de las enfermedades. Sin embargo, cuando se analizaron los datos por regiones se observó que El Niño estuvo asociado con un aumento significativo del riesgo de padecer enfermedades trasmitidas por vectores en la región Oeste de EE.UU. , debido sobre todo a un aumento de enfermedades transmitidas por garrapatas. Esto es consistente con el efecto que las precipitaciones y las elevadas temperaturas puede tener sobre la población de garrapatas y roedores que actúan como reservorio o almacén.

Otros efectos fueron un aumento del riesgo de infecciones intestinales en el resto de regiones de EE.UU., y una disminución del riego de enfermedades zoonóticas bacterianas en el Medio Oeste y de enfermedades por hongos en el Sur. No se encontró relación alguna entre El Niño y el riego de padecer neumonía o gripe.

Todos estos datos demuestran que la interacción entre clima, medio ambiente, ecosistemas y enfermedades es un sistema dinámico y muy complejo, pero que afecta a todo el planeta, no solo a los países en vías de desarrollo. No podemos descartar que el cambio climático pueda favorecer la aparición de nuevas enfermedades infecciosas emergentes. Por eso, es fundamental la colaboración entre distintas disciplinas como la epidemiología, la ecología y la ciencia del clima.

(1) El Niño and health. 2003. Kovats, R.S., et al. Lancet. 362(9394):1481-9.
Science 289(5485):1766–1769.
(4) Environmental temperature, cholera, and acute diarrhoea in adults in Lima, Peru. 2004. Lama, J.R., et al. J Health Popul Nutr 22(4):399–403.
(5) Association of early annual peak influenza activity with El Niño southern oscillation in Japan. 2008. Zaraket, H., et al. Influenza Other Respi Viruses 2(4):127–130.
(6) Climate influence on dengue epidemics in Puerto Rico. 2008. Jury, M.R. Int J Environ Health Res 18(5):323–334.
(7) Impact of El Niño Southern Oscillation on infectiousdisease hospitalization risk in the United States. 2016. Fisman, D.N., et al. Proc Natl Acad Sci U S A. 2016 Oct 24. pii: 201604980.

jueves, 15 de diciembre de 2016

¿Qué pasa con las paperas?

¿Por qué surgen brotes de paperas en poblaciones vacunadas?

¿Por qué está siendo tan difícil erradicar las paperas?

En los últimos años se están dando brotes de paperas en jóvenes entre 15 y 30 años en escuelas, universidades, campamentos, colegios mayores o residencias, o miembros del mismo equipo deportivo. ¿Por qué?




Puedes leer también Vuelven las paperas, publicado en Naukas.


viernes, 2 de diciembre de 2016

Los parques urbanos pueden ser un buen lugar para buscar nuevos antibióticos y antitumorales


La solución puede estar en el jardín de tu casa

Los productos naturales sintetizados por las bacterias ambientales han servido muchas veces de inspiración para desarrollar nuevos agentes terapéuticos, como antibióticos, antifúngicos y antitumorales. El descubrimiento de un nuevo agente bioactivo suele comenzar con el cultivo en el laboratorio de bacterias de ambientes naturales ricos en biodiversidad. Una vez obtenido el cultivo puro de la bacteria, se analizan las propiedades del nuevo compuesto. Para esto, muchas veces los investigadores han buscando bacterias en ecosistemas remotos o extremos, en los fondos marinos, en los suelos de selvas tropicales, en el interior de animales exóticos, o en cuevas subterráneas, lugares donde se pensaba que podría haber mayor diversidad microbiana. Sin embargo, en algunos casos los resultados obtenidos han sido los mismos que empleando bacterias aisladas de ecosistemas más cercanos y menos complejos. Por ejemplo, las macrolactinas son un tipo de sustancias antivirales aisladas originalmente de microorganismos de los fondos marinos, pero que más tarde se encontraron en una especie común del género Bacillus que se encuentra en cualquier suelo cerca de casa.

Por esto, un grupo de científicos neoyorquinos (1) se preguntaron si los suelos de los parques de la ciudad de Nueva York podrían ser una buena fuente de nuevos y diversos productos naturales bacterianos con actividad biológica importante. Para ello, tomaron 275 muestras de suelos de diferentes parques de la ciudad, extrajeron el DNA total y, por técnicas de secuenciación masiva, buscaron genes bacterianos relacionados con la biosíntesis de estas pequeñas moléculas de interés biomédico (antibióticos, antifúngicos y sustancias antitumorales). Además, para comparar resultados, emplearon también 96 muestras de suelos no urbanos. No emplearon las técnicas clásicas del cultivo bacteriano porque, como ya hemos dicho otras veces, en la naturaleza existen muchos microorganismos no cultivables y que solo podemos detectar, de momento, por técnicas moleculares.

La cura natural de muchas enfermedades puede estar escondida en las bacterias del suelo de Nueva York, o de cualquier otra ciudad



En la ciudad de Nueva York viven cerca de 9 millones de personas y sus parques albergan una gran colección de flora y fauna, con 2.000 especies de plantas y 350 especies de pájaros.

Los resultados sugieren que los suelos de Nueva York son una fuente muy rica de biodiversidad y distinta de las de los suelos no urbanos. Por ejemplo, los investigadores mapearon los genes de 11 productos naturales de uso clínico, entre los que se encontraban agentes antitumorales, antibacterianos, inmunosupresores, antifúngicos y antiparasitarios, que había sido originalmente descubiertos en bacterias cultivadas de ambientes naturales de distintas parte del planeta. Los resultados demostraron que bacterias con esos genes estaban presentes también en muestras del suelo de un parque de Brooklyn. Esto sugiere que los suelos de una ciudad son un gran reservorio de bacterias productoras de nuevos agentes terapéuticos.



Distribución de los genes de productos naturales de origen bacteriano en los suelos de Nueva York (1). Los genes de 11 agentes antimicrobianos, inmunosupresores y antitumorales encontrados en distintas partes del mundo también están en los suelos de Nueva York.

Los parque urbanos pueden ser un buen lugar para buscar nuevos fármacos y medicamentos. Es muy probable que los microbios del suelo de una sola ciudad proporcionen la misma información que muestras de suelos de ambientes muy diferentes y alejados. Puede ser más productivo, por tanto, dedicarnos a estudiar en profundidad una muestra de un ambiente concreto en vez de analizar muchas muestras diferentes de un gran número de ambientes distintos. Conclusión: no hace falta bajar a las profundidades marinas, igual en el jardín de tu casa está ese nuevo fármaco que curará el cáncer.

NOTA: este artículo me recuerda la apasionante iniciativa Small World Initiative (@SWISpain) que en España lidera mi amigo y colega Víctor Cid (@VictorJCid) de la Universidad Complutense de Madrid. Small World Initiative es un proyecto participativo dirigido a la comunidad educativa para la exploración de la biodiversidad microbiana en los suelos en busca de nuevos microorganismos productores de antibióticos.


(1) Urban park soil microbiomes are a rich reservoir of natural product biosynthetic diversity. Charlop-Powers, Z., et al. PNAS November 28, 2016. doi: 10.1073/pnas.1615581113

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jueves, 1 de diciembre de 2016

El origen del VIH

Hoy en el día mundial de la lucha contra el SIDA hablamos en #microBIOscope sobre el origen del virus VIH y enviamos un mensaje de esperanza:



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miércoles, 23 de noviembre de 2016

¿Y si los Neandertales nos contagiaron el virus del papiloma?

Los humanos modernos adquirimos el virus del papiloma por contacto sexual con poblaciones de Neandertales y Denisovanos

Se han descrito más de 300 tipos distintos de papilomavirus de los cuales más de 200 se han aislado de humanos. Los papilomavirus humanos (VPH, virus del papiloma humano) infectan las células epiteliales en división y las mucosas. La inmensa mayoría de los humanos sufrimos infecciones a lo largo de nuestra vida, la mayoría de las veces sin notar ningún síntoma. Este balance entre la replicación del virus y nuestra tolerancia inmunológica sugiere que ha habido una larga coexistencia entre el virus y los humanos.


En algunos casos, los VPH pueden causar una infección productiva y formar lesiones benignas como los papilomas o verrugas cutáneas. Existen unos doce tipos de VPH de “alto riesgo” que están asociados algún tipo de cáncer: cuello de útero, vulva, vagina, ano, pene, boca y faringe.  En concreto, los VPH tipo 16 y 18 son los responsables de cerca del 70% de los cánceres de cuello de útero.

Dentro del linaje de VPH del tipo 16 existen a su vez siete variantes: A1-4, B, C y D.  Estas variantes tienen distinto potencial oncogénico y diferente distribución geográfica en la población humana. El diferente potencial oncológico de las distintas variantes parece depender de la genética de las poblaciones hospedadoras a las que se ha ido adaptando con el tiempo. Esto sugiere que la evolución de estos linajes de VPH16 ha podido estar influida también por una diferente respuesta inmune del hospedador. Ahora, un grupo de investigadores (1), entre los que se encuentra nuestro paisano Ignacio González Bravo del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL), han analizado por primera vez datos genómicos humanos y del virus para deducir el origen, la dispersión y la historia evolutiva del VPH16.

Para ello, han utilizado la mayor colección de secuencias del genoma del VPH16 (118 genomas completos y 1601 secuencias parciales de otros tantos aislamientos). Además, han empleado datos genómicos de 938 individuos de 51 poblaciones humanas de todo el mundo, extraídos de las bases de datos del llamado Proyecto de la Diversidad del Genoma Humano. También han empleado secuencias de los genomas de humanos arcaicos (Neandertales y Denisovanos) disponibles en las bases de datos.

El análisis de las secuencias del VPH16 les ha permitido conocer la distribución geográfica mundial de las distintas variantes del virus. Los linajes VPH16 A son los más agresivos, los más distantes filogenéticamente de los linajes B, C y D, y más frecuentes fuera de África. En concreto, los linajes VPH16 A1-3 están presente en todos los continentes, pero con una baja prevalencia en el África subsahariana. El VPH16 A4 es el linaje más frecuente en el este de Asia, está presente también en América del Norte y ausente en el resto. La variante D también está presente en todos los continentes, con muy baja presencia en África subsahariana y alta frecuencia en América central y sur. Por el contario, las variantes B y C del VPH16 están prácticamente restringidas a África, sobre todo al África subsahariana, aunque también se observa en América del norte. La diversidad genética del VPH16 es mucho mayor, por tanto, fuera del África subsahariana.




Distribución geográfica de las distintas variantes del VPH16 (1)

Para explicar esta diversidad geográfica de los distintos linajes y poder deducir su evolución, los autores presuponen dos posibles escenarios: que la divergencia de los distintos linajes de VPH16 ocurriera junto con los humanos modernos después la última salida de África de los humanos hace entre 60-120 mil años; o que la divergencia fuera anterior y hubiera una transmisión de virus entre poblaciones humanas arcaicas y modernas.


Diseminación de los humanos modernos

Los análisis filogenéticos y las comparaciones sugieren que hubo una coevolución entre el virus VPH16 y los humanos, de forma que hubo una divergencia del VPH16 con las poblaciones humanas arcaicas y seguida de eventos de intercambio del virus por transmisión sexual entre poblaciones ancestrales de humanos modernos y arcaicos, que ocurrieron a lo largo de la evolución humana. Recientemente se ha confirmado que hubo intercambio de genes y por tanto contacto sexual entre los Neandertales/Denisovanos y nuestros ancestros modernos, después de la salida de África y la migración por Europa y Asia (se calcula que entre un 2-4% de nuestro genoma es de origen humano ancestral). Por eso, estos autores proponen que además de genes, debió de existir una trasmisión sexual del VPH16, en concreto del linaje A.



La variante A del VPH16 no se originó en los humanos modernos, sino que es mucho más antigua, y se adquirió por contacto sexual con homínidos arcaicos (Neandertales y Denisovanos) (1)

El VPH16 existía ya hace unos 460 mil años, antes de la última salida de los humanos de África. El ancestro del VPH16 ya infectaba a los homínidos arcaicos Neandertales/Denisovanos. La evolución de los genomas de VPH16 en las poblaciones de homínidos que permanecieron en África dieron lugar a los actuales linajes B y C. Conforme los humanos modernos se fueron expandiendo, el linaje D se extendió por Europa y Asia. Durante esta expansión, los humanos modernos adquirieron el linaje A por contacto sexual con poblaciones de Neandertales y Denisovanos. Este linaje se extendió rápidamente entre la población y acabó siendo dominante en Eurasia y América. Por eso, el linaje A apenas existe en el África subsahariana, ya que se originó una vez fuera del continente africano y los Neandertales/Denisovanos nunca volvieron a él.

No obstante, los autores reconocen ciertas limitaciones y que esta codivergencia entre el virus del papiloma y los humanos no explica al 100% la distribución geográfica de los distintos linajes del VPH16.

Algunas conclusiones que podemos sacar de este estudio:
- la relación entre los virus y el cáncer es algo muy antiguo,
- nuestra historia es también la historia de los virus que nos infectan,
- el sexo con los Neandertales no solo nos dejo algunos genes en nuestro genoma sino también papilomavirus

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(1) Transmission Between Archaic and Modern Human Ancestors During the Evolution of the Oncogenic Human Papillomavirus 16. Pimenoff, V. N., et al. Mol Biol Evol (2016). doi: 10.1093/molbev/msw214

martes, 15 de noviembre de 2016

10 consejos sobre la resistencia a los antibióticos

Lo que se debe saber sobre la RESISTENCIA A LOS ANTIBIÓTICOS

1. Sólo las infecciones provocadas por BACTERIAS pueden ser tratadas con antibióticos.

2. Cualquier antibiótico NO vale para cualquier infección bacteriana.

3. Los antibióticos NO sirven para curar infecciones virales. Usar antibióticos para tratar una infección viral facilita la aparición de resistencias.

4. La resistencia a los antibióticos SE TRANSMITE entre las bacterias y las cepas resistentes se difunden entre nosotros por el aire, el agua, los alimentos y el contacto físico.

5. El mal uso de los antibióticos favorece la aparición de bacterias MULTI-RESISTENTES a varios antibióticos a la vez.

6. Cada año mueren en Europa más de 25.000 personas por infecciones de bacterias resistentes a los antibióticos. 

7. NO te automediques ni te autodiagnostiques.

8. NO reutilices restos de antibióticos, NO guardes antibióticos, NO utilices los de otras personas. 

9. Acaba siempre los tratamientos y NO suspendas el tratamiento antes de tiempo.

10. NO presiones a tu médico ni al farmacéutico, los antibióticos SIEMPRE con receta.

El video de #microBIOscope sobre la resistencia a los antibióticos:


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La superbacteria resistente a los antibióticos aislada en EE.UU.

Las cinco bacterias más peligrosas que se han hecho resistentes a los antibióticos.

La amenaza de infecciones de gonorrea sin tratamiento.

Super Salmonella: se originó en Egipto y ya se ha extendido por Europa y EE.UU.




¿Cómo se extiende la resistencia a los antibióticos?






Descarga aquí la infografía (ECDC)

martes, 8 de noviembre de 2016

Las bacterias de tu boca pueden producirte dolor de cabeza


Las migrañas se correlacionan con un aumento en la boca 
de las bacterias reductoras del nitrógeno

Cada vez sabemos más de las bacterias que viven de forma natural en nuestro cuerpo (la microbiota), y cada vez entendemos mejor qué papel juegan. Ahora un grupo de investigadores californianos sugieren que las molestas migrañas que algunas personas padecen se pueden relacionar con una mayor presencia en la boca de bacterias reductoras de compuesto del nitrógeno, las bacterias denitrificantes.


La migraña o jaqueca (del árabe 'media cabeza') tiene como síntoma principal el dolor de cabeza, normalmente muy intenso que puede llegar a ser incapacitante. Puede llegar a afectar a más de un 15% de la población, siendo más frecuente en mujeres. Las migrañas tienen un componente hereditario y su aparición está influenciada por muchos factores: psicológicos, alimentación, hábitos de vida, horas de sueño, cambios atmosféricos, etc.

Ya se sabía que los compuestos que contienen nitrógeno son responsables de que se produzcan dolores de cabeza. Algunos alimentos pueden favorecer los dolores de cabeza en aquellas personas que sufren de migrañas y algunas medicaciones para el corazón que contienen nitratos pueden causar fuertes dolores de cabeza, como efecto secundario. Los dolores de cabeza relacionados con los compuestos nitrogenados se manifiestan típicamente de dos formas: de forma inmediata como un dolor suave o medianamente severo poco después de haber ingerido el compuesto, o de forma mucho más severa varias horas después de tomarlo. Estos dolores de cabeza parecen estar relacionados con fenómenos de vasodilatación o activación de otros compuestos dependientes de la presencia del óxido nítrico (cuya fórmula es NO).

La denitrificación es la reducción de los nitratos hasta nitrógeno y es llevada acabo en condiciones de ausencia de oxígeno y de forma secuencial por varios tipos de Proteobacterias, que contienen distintos genes de enzimas reductasas del nitrógeno.

Como solo las bacterias, y no las células humanas, son capaces de reducir los nitratos a nitritos, estos investigadores han buscado la presencia y abundancia de los genes de la nitrato, nitrito y óxido nítrico reductasa en muestras de la microbiota de heces y de la cavidad oral de dos tipos de personas: los “migrañosos” que sufren dolores de cabeza frecuentemente y los que no lo son. Para ello, han empleado los datos del proyecto de secuenciación masiva (metagenómica) del American Gut Project. Su hipótesis de partida era que la abundancia de estos genes que generan compuestos reducidos del nitrógeno en las bacterias de la cavidad oral y de las heces debería ser diferente entre personas con y sin migrañas.

Los resultados demuestran que hay un pequeño pero significativo aumento de estos genes del metabolismo del nitrógeno en los “migrañosos”, más en las muestras de la boca que en las heces. O sea que las personas que padecen migrañas tienen una mayor abundancia de los genes bacterianos de las reductasas del nitrato, nitrito y óxido nítrico en las muestras de la cavidad oral, respecto de las personas “sanas” que no tienen migrañas.


Pregunta: ¿Existen diferencias en la cantidad de bacterias reductoras de nitrato, nitrito u óxido nítrico en la boca entre personas “migrañosas” y no “migrañosas”? Respuesta significativa: SI. (Referencia 1)

Las migrañas se correlacionan con un aumento en la boca de las bacterias reductoras del nitrógeno

Además, el estudio demuestra una mayor presencia de los géneros Streptococcus y Pseudomonas en las muestras de los “migrañosos”, ambas bacterias con capacidad de reducir los nitratos. También detectaron otras bacterias (como Rothia mucilaginosa y Haemophilus parainfluenza) que ya se había descrito previamente como reductores del nitrato en la cavidad oral humana.

Todos estos resultados muestran por primera vez que existe una relación entre las bacterias reductoras de nitratos, nitritos y óxido nítrico y las migrañas, al demostrar una mayor abundancia de estas bacterias en la boca de personas que sufren de dolor de cabeza, respecto de personas “sanas”.

Supongo que saber que ese dolor de cabeza intenso que padeces es culpa de las bacterias de tu boca no te quitará el dolor, pero la próxima ya sabrás que la culpa la tienen tus microbios y no ese pelmazo que tienes a tu lado dándote todo el día la tabarra.


La boca, después del intestino grueso, es la zona del cuerpo más poblada, donde más tipos de bacterias diferentes hay.