domingo, 10 de junio de 2018

Microbiota: los microbios de tu organismo

La mitad de lo que tú eres son microbios


Probablemente todo lo relacionado con los microbios te suene a suciedad, enfermedades e infecciones. Y es cierto, algunos microorganismos causan enfermedades, algunas incluso mortales, pero la inmensa mayoría de los microbios son unos buenos tipos. Están por todas partes y por ellos es posible la vida en el planeta. También están dentro de nosotros. En realidad somos superorganismos y tenemos al menos tantos microbios en nuestro cuerpo como células humanas. La microbiota es esa comunidad de microorganismos buenos que viven en nuestro cuerpo, gracias a los cuales podemos incluso disfrutar de una salud de hierro. 

Somos superorgansimos: Homo microbium

Desde el mismo instante en el que nacemos somos colonizados por millones de virus, bacterias y hongos, que permanecerán con nosotros hasta el final de nuestros días. Y desde que el hombre es hombre, conviven en nuestro cuerpo: hemos co-evolucionado con ellos. Los compartimos con nuestra familia y amigos, pero son parte de nuestra identidad: los microbios que tú tienes son distintos de los de otra persona. Nos influyen mucho más de los que te imaginas. Gracia a ellos se activan nuestras defensas y mantienen a raya a otros microorganismos patógenos, evitando que nos colonicen y causen enfermedades. Nos ayudan a hacer la digestión y nos proporcionan vitaminas y otros compuestos que nosotros no podemos sintetizar y que son necesarios para nuestra salud. Existe una comunicación entre nuestros microbios y nuestro cuerpo, con el metabolismo y el cerebro, por ejemplo. 

Una buena microbiota es sinónimo de una buena salud

Vivimos en equilibrio con nuestra microbiota y tenemos que cuidarla porque cuando la maltratamos y ese equilibrio se pierde, nuestra salud se resquebraja. Hay muchos ejemplos que relacionan la microbiota con la enfermedad: desde alergias, diabetes, obesidad y enfermedades autoinmunes, hasta Alzheimer, Parkinson y autismo, incluso el cáncer. Por eso, intentamos manipular la microbiota intestinal con alimentos probióticos, prebióticos o simbióticos, cada vez más sofisticados y mejor diseñados, e incluso reemplazarla por completo mediante un trasplante de microbiota, el llamado trasplante fecal. La dieta también influye en nuestros microbios, y una dieta sana y equilibrada probablemente también sea lo mejor para ellos. A nuestras bacterias les influyen una multitud de factores: el estrés, nuestro sexo, la genética, la edad, con quién vivimos, lo qué comemos, o el ambiente en el que nos movemos. Nuestra microbiota no solo es muy sensible a cambios en nuestra dieta sino también cuando tomamos antibióticos, por ejemplo. El uso y abuso indiscriminado de antibióticos es una de las causas de la proliferación de superbacterias, resistentes a múltiples antibióticos, que también están poniendo en riesgo nuestra salud. La resistencia a los antibióticos ya es la nueva pandemia del siglo XXI. Compartimos nuestro propio cuerpo con una multitud de microorganismos con los que debemos convivir en equilibrio y armonía. De ti depende llevarte bien con ellos, porque tu salud depende de tus microbios.

De todo esto hablo en Microbiota: los microbios de tu organismo, que acaba de publicar la editorial Almuzara y ya está en las librerías y en Amazon (con prólogo de César Nombela). 

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