miércoles, 12 de septiembre de 2018

¿Qué pasa con Lassa?


Virus y roedores

Desde principios de 2018 Nigeria se está enfrentando al mayor brote de fiebre Lassa de su historia, con más de 480 casos confirmados y 123 muertos (datos de finales de agosto). La tasa de mortalidad de este brote está siendo del 25% (muy alta si la comparamos con otros brotes de este mismo virus). Se han diagnosticado treinta y nueve casos en personal sanitario, de los cuales ocho han fallecido.  Más del 80% de los casos se están dando en los estados de sur del país: Edo, Ondo y Ebonyi.

Distribución de los casos de fiebre Lassa en Nigeria. Más información [AQUÍ]


La fiebre de Lassa es una enfermedad hemorrágica viral grave que ocurre en el este de África. El virus pertenece a la familia Arenaviridae, virus de la clase V de la clasificación de Baltimore, con genoma compuesto por dos segmentos circulares (S, 3400 nucleótidos ; L, 7200 nucleótidos) de ARN mono cadena de sentido negativo, con envoltura y de unos 120 nm de diámetro.


Fotografía microscopio electrónico del virus Lassa. Se observan los viriones con algunos restos celulares. (Fuente)

La enfermedad es endémica de algunos países del este de África: Sierra Leone, Liberia, Guinea y Nigeria. También se han descrito algunos casos en Mali, Ghana, Costa de Marfil, Burkina Faso, Togo y Benin. Se estima que puede haber entre 100.000 y 300.00 casos al año, con unas 5.000 muertes, aunque estos datos son muy aproximados y pueden estar subestimados porque el sistema de vigilancia epidemiológica es muy rudimentario. Las muertes ocurren sobre todo en niños pequeños y la tasa de mortalidad es muy variable desde 1% al 15%, normalmente. Son tasas de mortalidad bajas comparada con la del virus Ébola que puede llegar al 70%.

El periodo de incubación es de 2 a 21 días y los síntomas se hacen notar de manera gradual: fiebre, debilidad y malestar general primero. Luego, dolores musculares y de cabeza, náuseas, vómitos, diarrea y tos. Los casos más graves pueden sufrir hemorragias, convulsiones y coma. La muerte sobreviene a los 14 días. No existe, de momento, una vacuna contra este virus.


El virus Lassa está en la lista de patógenos con potencial epidémico de los que es prioritario incrementar su investigación 

El vector responsable de la transmisión del virus es el pequeño roedor Mastomys natalensis, la rata común africana o rata africana de pelo suave, muy distribuido por esas regiones. Mastomys natalensis es comúnmente conocido como rata “multimammate” debido a las numerosas y prominentes gandulas mamarias que tienen las hembras. Estas ratas viven entre matorrales, arbustos, tierras cultivables, pastizales, jardines, áreas urbanas, muy cerca de los humanos y de las viviendas. Pero el virus Lassa se ha encontrado también en otras especies del género Mastomys, incluso en otros roedores de los géneros Rattus y Mus, ratas y ratones.  El virus se transmite a los humanos por el contacto con alimentos u objetos contaminados con la orina o heces de los roedores, aunque también se puede contagiar de persona a persona a través de los fluidos del enfermo o en el laboratorio, especialmente en hospitales sin medidas adecuadas de prevención y control de infecciones.


Mastomys natalensis, comúnmente conocido como rata “multimammate” debido a las numerosas y prominentes gandulas mamarias que tienen las hembras. (Fuente

El virus Lassa se describió por primera vez a finales de los años 70. En 1969 dos monjas misioneras murieron por una misteriosa enfermedad en una remota aldea del noreste de Nigeria, llamada Lassa. Cuando una tercera monja enfermó con los mismos síntomas fue evacuada a un hospital en Nueva York, donde se recuperó. El virólogo de origen catalán Jordi Casals-Ariet de la Universidad de Yale, fue quien aisló por primera vez el virus, al que denominó virus Lassa. El propio Jordi Casals-Ariet se infectó con el virus durante sus investigaciones y estuvo a punto de morir. Le salvó una transfusión de sangre de la monja que había sobrevivido a la enfermedad. Jordi Casals-Ariet murió varios años después a la edad de 92 años. A Jordi Casals-Ariet también se le atribuye el descubrimiento del virus Zika.

¿Existen otros virus transmitidos por roedores?
¿Por qué ahora está ocurriendo este brote tan intenso en Nigeria?

Algunos autores emplean el término "robovirus" (rodent-borne viruses) para referirse a los virus que ocasionalmente se transmiten al hombre a partir de roedores. La mayoría de estos virus pertenecen a las familias Bunyaviridae (género Hantavirus) y Arenaviridae. Algunos causan enfermedades humanas muy graves como fiebres hemorrágicas que afectan al sistema renal y pulmonar o enfermedades agudas del sistema nervioso central. Los roedores son el reservorio o almacén de estos virus: ratas, ratones y topillos. Normalmente cada virus es mantenido en la naturaleza por una única especie de roedor y viceversa. Aunque existen excepciones en ambos sentidos hay una clara asociación entre cada virus y su hospedador, lo que sugiere que ambos han coevolucionado durante millones de años. Los roedores infectados eliminan el virus por la saliva, orina y heces, y se trasmiten el virus entre ellos por vía respiratoria o contacto directo. Normalmente el roedor sufrirá una infección sin síntomas. Una vez en el exterior, el virus puede permanecer viable en las heces desecadas durante unas dos semanas.


 Esquema de la estructura de los Arenavirus. (Fuente)

Los seres humanos adquirimos la infección principalmente mediante la inhalación de aerosoles originados a partir de la orina y heces de roedores infectados, a través de la mordedura de un roedor y por contacto directo con el roedor. En algunos casos una persona infectada también puede transmitir el virus a otras personas. Generalmente la aparición de este tipo enfermedades virales ocurre en entornos rurales, en los que es más fácil el contacto con el roedor. También se han descrito casos en laboratorios que trabajan con roedores.

Debido a esa asociación entre el virus y los roedores, la enfermedad humana es estacional: cuando hay más roedores, hay más casos humanos. La incidencia de estas infecciones depende de las densidades de población de los roedores, influida a su vez por la ecología y biología de los roedores y por factores ambientales. En años de lluvias intensas pueden haber más alimento, más semillas, y como consecuencia de un exceso de alimento se favorecen la reproducción de los roedores. Estos roedores son portadores de virus y al aumentar su población aumenta también la posibilidad de que haya contacto humano con el virus. Se han identificado actividades de riesgo como las labores de limpieza de corrales, establos o casas de campo cerradas durante cierto tiempo, labores agrícolas y otras actividades como la caza, el senderismo, la acampada al aire libre y el tener roedores silvestres como mascotas.

Por tanto, lo que está ocurriendo ahora en Nigeria, es debido a que la época de lluvias fue más intensa, lo que ha favorecido el aumento de población del roedor vector del virus. No es la primera vez que ocurren fenómenos de este estilo. A principio de los años 90, debido a una época de intensas lluvias, la densidad de la población de ratones silvestres aumentó en algunas zonas de Estados Unidos. Estos ratones son portadores de un tipo de virus que en humanos causan un síndrome pulmonar grave, que puede llegar a causar la muerte de forma rápida. Ocurrieron así varios casos mortales y al principio se denominó a este grupo los virus Sin Nombre. Hoy en día se sabe que estos Hantavirus están distribuidos por todo el mundo y que fueron responsables de varios miles de casos de fiebres hemorrágicas que ocurrieron en soldados americanos durante la guerra de Corea. Del mismo modo, en verano del 2012 hubo un brote por Hantavirus en el parque nacional de Yosemite en Estados Unidos. Se infectaron ocho personas, tres de las cuales fallecieron. Ese año aumentó mucho la población de roedores silvestres en el parque debido a las lluvias de la temporada anterior. Las personas se pueden contagiar por estar en contacto con orina, excrementos o restos de roedores, y así se contagiaron los excursionistas del parque. Virus, globalización, cambio climático, … la aparición de nuevos virus es imparable.

Lo que pasa con Lassa en Nigeria te lo cuento en este capítulo de la serie "Los microbios en el museo" de #microBIOscope:



NOTA: el animal que aparece en el video es un coipú (Myocastor coypus), es un roedor parecido al castor que puede alcanzar los 10 kg de peso y los 60 cm de longitud, originario del sur de Sudamérica. Su conservación no está amenazada, pero su expansión artificial por otras zonas del mundo puede suponer una amenaza para los ecosistemas. En la Península Ibérica, su introducción proviene de escapes y sueltas desde granjas peleteras de Francia y Cataluña desde principios de los años 1970. Actualmente existen poblaciones localizadas en el Valle de Arán en Cataluña, Cantabria, Guipúzcoa y Navarra, principalmente. Debido a su potencial colonizador puede constituir una amenaza grave para las especies autóctonas y los ecosistemas, por eso el coipú está incluido en la lista de las 100 especies exóticas invasoras más dañinas del mundo​ de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. El ejemplar que aparece en el vídeo es original de la zona del Baztán en Navarra. 

Para saber más:

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