viernes, 7 de diciembre de 2018

El virus VIH: conoce tu estado



Diagnóstico + tratamiento = prevención

Cada año en diciembre se celebra el Día Mundial de la Lucha Contra el SIDA, esta vez con el lema “Conoce tu estado”. En el nuevo capítulo de la serie “Los microbios en el museo” de #microBIOscope te explico cómo funciona el autodiagnóstico del VIH.


SIDA: diagnóstico = prevención

No existe un solo tipo de virus VIH, hay varios tipos, grupos y subgrupos de virus VIH. Hoy no cabe ninguna duda de que el origen de todos ellos son retrovirus de simios, virus de diferentes primates que en distintos momentos históricos han pasado y se han adaptado al ser humano.  Todos además se han originado en distintas zonas de África.


Hay muchos tipos, grupos y subgrupos del virus VIH.

Al comparar las secuencias de los genomas de los VIH humanos y de retrovirus de simios (SIV), podemos concluir lo siguiente. El virus VIH-1 del grupo M es el más antiguo y debió aparecer en las primeras décadas de 1900 a partir de retrovirus de chimpancés. Alrededor de los años 20 se originó el virus del grupo O,  relacionado con retrovirus de gorilas, lo mismo que el P. La aparición del grupo N quizá sea de alrededor de los años 60, relacionado con retrovirus también de chimpancés. El VIH-2 es el más reciente, entre los años 60-70, y parece estar relacionado con los retrovirus de un tipo de macacos. Por tanto, el origen de los virus VIH está en los retrovirus de primates (SIV), de distintos tipos de primates, que en momentos concretos y en varias ocasiones a lo largo del último siglo fueron adaptándose al ser humano.


El origen del VIH son los retrovirus de simios, diferentes virus de primates que en distintos momentos históricos han pasado y se han adaptado al ser humano. Fuente ref 1.

Sobre el futuro del SIDA hay que ser optimista. Aunque de momento no haya una vacuna y los efectos secundarios de la terapia sean importantes, los tratamientos actuales antirretrovirales han conseguido hacer del SIDA una enfermedad crónica: se pueden estar muchos años con tratamiento con una calidad de vida aceptable y evitando que aparezcan los síntomas del SIDA.

Además, cada vez hay más datos que demuestran que el tratamiento antirretroviral temprano tiene unos efectos beneficiosos tanto para las personas infectadas por el HIV como para sus parejas no infectadas. Por tanto, el tratamiento es prevención, y los beneficios de la terapia antirretroviral son una esperanza que puede ayudar a controlar la transmisión del SIDA de manera eficaz.

Por eso, si queremos acabar con el SIDA el objetivo para los próximos años se resume en 90-90-90:
i)              conseguir que el 90% de las personas que viven con el VIH conozcan su estado serológico,
ii)              que el 90% de las personas seropositivas tengan acceso al tratamiento,
iii)           que el 90% que tengan acceso al tratamiento logren una represión viral efectiva.

Se trata en definitiva de mejorar el acceso al diagnóstico, a los tratamientos y al seguimiento de los enfermos. De esta forma se quiere reducir las nuevas infecciones por el VIH. Lógicamente otro de los objetivos es conseguir CERO discriminación con la persona infectada por el virus.

Para conseguir estos objetivos, es fundamental insistir en la combinación de prevención, diagnóstico y tratamiento. Según datos del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, más del 14% de la personas que viven con el virus VIH nunca han sido diagnosticadas. Todo el mundo debería tener acceso a las pruebas diagnósticas para, si el resultado es positivo, poder comenzar un tratamiento médico cuánto antes y poder reducir el riesgo de transmitir el virus a otras personas.

La combinación de prevención, diagnóstico y tratamiento reducirá significativamente la incidencia del SIDA

Por eso, hoy explicamos en qué consiste el autotest del virus VIH. Es una prueba muy sencilla que te puedes hacer tú solo en casa. Se compra en las farmacias por unos 29 euros, aproximadamente. Se trata de una prueba de inmunocromatografía que detecta los anticuerpos que se producen tras una infección por el virus VIH en la sangre.


El test incluye un dispositivo de prueba, un tapón con una solución amortiguadora, y un soporte. Además, contiene una lanceta para obtener una gota de sangre de la yema del dedo, toallita desinfectante, compresa de algodón y tirita. Lo primero que tenemos que hacer es colocar el tapón con la solución amortiguadora dentro del soporte. Luego nos lavamos bien las manos con agua, las secamos y limpiamos el dedo con la toallita desinfectante. Colocamos la lanceta sobre la yema del dedo hasta que notemos el pinchazo. Apretamos hasta que se forme una gota de sangre, limpiamos con la compresa y volvemos apretar para formar una segunda gota de sangre.

A continuación, colocaremos el dispositivo con la punta hacia debajo de forma que toque la gota de sangre y la punta del dispositivo se llene de sangre. Introduciremos con fuerza el dispositivo en el soporte y nos aseguraremos que atraviesa el tapón con la solución amortiguadora, para que ésta suba por capilaridad por el papel indicador que hay dentro del dispositivo y en menos de un minuto veremos una mancha rosa que empapa el dispositivo. Ya nos podemos poner la tirita en el dedo. Esperamos 15 minutos para leer el resultado.

En la tira de papel del dispositivo están inmovilizados dos tipos de antígenos. Por una parte, unos para controlar que el test funciona correctamente y otros para detectar los anticuerpos anti-VIH presentes en la sangre. Así, si el test ha funcionado correctamente y el resultado es NEGATIVO, deberá aparece una línea control. Y si el resultado es POSITIVO, esto es hay anticuerpos anti-VIH en la muestra, aparecerá una segunda línea. Una línea resultado negativo, dos líneas resultado positivo.  ¿Y si no aparece ninguna línea? El resultado no es válido, el test no ha funcionado bien y no se puede extraer ninguna conclusión.


Si el resultado es positivo debes consultar al médico lo antes posible, para realizar una prueba de confirmación. Si el resultado es negativo, debes tener en cuenta que existe un periodo de tiempo necesario para que aparezcan una cantidad de anticuerpos anti-VIH suficientes para ser detectados, que se denomina periodo ventana. Así que si sospechas que quizá hayas estado expuesto al virus, deberías repetir el test al menos tres meses después. De cualquier forma, lo mejor SIEMPRE consultar con el médico.

También debes tener en cuenta que, como todos los test de diagnóstico, este no es 100% fiable, aunque según indica el prospecto todas las personas infectadas por el VIH que realizaron un estudio obtuvieron un resultado correcto, y solo el 0,2% de las personas no infectadas obtuvieron un resultado positivo, falso positivo.

Recuerda, la combinación de prevención, diagnóstico y tratamiento reducirá significativamente la incidencia del SIDA en un futuro no muy lejano. Sobre el futuro del SIDA hay que ser optimista, pero un diagnóstico precoz es esencial.

Para saber más:

(1) Origins of HIV and the AIDS Pandemic. Sharp, P.M., y col. Cold Spring Harb Perspect Med. 2011; 1(1): a006841.



Con la colaboración de:



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