domingo, 28 de abril de 2019

Sarampión: una máquina de infectar gente



Una de las enfermedades infecciosas más contagiosas

Una manera que emplean los epidemiólogos de cuantificar cómo de contagiosa es una enfermedad es el cálculo del número reproductivo básico (R0), que es el número de nuevos casos que producirá una persona infectada durante su período de contagio en una población de personas susceptibles. El número reproductivo básico depende de muchos factores: de lo que dure la infección, de la probabilidad de trasmisión de la infección, de los contactos que la persona contagiada tenga con otras personas, y de la probabilidad de que una persona infectada sea contagiosa. Generalmente, cuanto más grande sea R0 más difícil será controlar una epidemia.


El sarampión es una enfermedad con uno de los mayores valores de R0, seguida muy de cerca por la tos ferina (12-17) y la varicela (8-12). Para que te hagas una idea el VIH/SIDA tiene un valor de R0 de 2-5 y el Ébola de 2-3. ¿Esto qué quiere decir? Pues que un infectado con sarampión puede llegar a infectar hasta 18 personas.

¿Por qué el virus del sarampión tiene esta extraordinaria capacidad de infectar personas susceptibles?

Estas cinco características del sarampión hacen de él uno de los virus más contagiosos:

1. La dosis infectiva es muy baja, o lo que es lo mismo, no tienes que estar expuesto a una gran cantidad de virus para infectarte.

2. Por el contrario, la cantidad de virus que expulsa una persona infectada es muy alta. La combinación de estos dos factores son lo mejor para el virus, … y lo peor para nosotros.

3. El sarampión es un virus respiratorio, que se transmite por vía aérea, lo que facilita mucho su contagio. Los patógenos que se trasmiten por contacto directo entre personas, por vía sanguínea o por la ruta fecal-oral, tienen una extensión limitada y puedes evitar su diseminación, pero los de trasmisión aérea pueden “viajar” más lejos y son mucho más difíciles de controlar (a no ser que vayas con una escafandra por la vida). 

4. Una persona con sarampión trasmite el virus al respirar, toser o hablar y el virus puede permanecer en el aire durante un cierto tiempo. Algunos han calculado que un niño que entre en una habitación (una guardería por ejemplo) dos hora después de que lo haya hecho otro niño con sarampión, podría quedar infectado.

5. Una persona con sarampión puede ser contagiosa durante unos ocho días, incluso antes de que se manifieste la enfermedad. O sea que antes de que te enteres de que tienes sarampión ya lo estás contagiando a otros sin que nadie se de cuenta. Además, como gracias a las vacunas los casos de sarampión han disminuido tanto, muchos médicos jóvenes no están acostumbrados a reconocerlo y se puede retrasar el diagnóstico, con lo cual el enfermo puede seguir extendido el virus.

El sarampión es una de las principales causas de muerte en niños pequeños

El primer signo del sarampión suele ser la fiebre alta, que comienza unos 10 a 12 días después de la exposición al virus y dura entre 4 y 7 días. En la fase inicial, el paciente puede presentar mocos, tos, ojos llorosos y rojos, y pequeñas manchas blancas en la cara interna de las mejillas. Al cabo de varios días aparece un exantema, generalmente en el rostro y la parte superior del cuello, que se extiende en unos 3 días, acabando por afectar a las manos y pies. El exantema dura 5 a 6 días, y luego se desvanece. El intervalo entre la exposición al virus y la aparición del exantema oscila entre 7 y 18 días (media de 14 días).


La mayoría de las muertes se deben a complicaciones del sarampión, que son más frecuentes en menores de 5 años y adultos de más de 30 años. Las más graves son la ceguera, la encefalitis, la diarrea grave que puede provocar deshidratación, las infecciones del oído y las infecciones respiratorias graves, como la neumonía. Los casos graves son especialmente frecuentes en niños pequeños malnutridos o cuyo sistema inmunitario se encuentra debilitado por otras enfermedades, la cifra de muertes puede alcanzar el 30%. La infección también puede provocar complicaciones graves en las mujeres embarazadas e incluso ser causa de aborto o parto prematuro. Quienes se recuperan del sarampión se vuelven inmunes de por vida.

A nivel mundial sigue siendo una de las principales causas de muerte en niños pequeños. Se calcula que en 2016 murieron 89.780 personas por esta causa, la mayoría de ellas menores de 5 años.

Pero el sarampión podría llegar a ser erradicado del planeta

Pero la buena noticia es que para el sarampión tenemos una vacuna, eficaz, segura y gratuita. Es una vacuna con cepas atenuadas del virus y se administra en combinación con la de las paperas y la rubéola: la triple vírica sarampión/paperas/rubéola (SPR). La vacuna combinada se administra en dos dosis en el calendario común de vacunación infantil. La primera dosis a los 12 meses de edad y la segunda entre los 2-4 años. Esta dosis se puede aplicar antes si se respeta el periodo mínimo de un mes entre dosis. Los ensayos clínicos muestran una eficacia del 93% con una dosis, alcanzando casi el 100% cuando se administra la segunda dosis. Confiere protección durante toda la vida.


Se estima que entre 2000 y 2016, la vacuna contra el sarampión evitó unos 20,4 millones de muertes, lo que la convierte en una de las mejores inversiones en salud pública. Para poder controlar y erradicar la enfermedad es fundamental que la cobertura vacunal sea al menos del 95%, es decir que el 95% de la población haya sido vacunada con las dos dosis. Si la cobertura vacunal fuera superior al 95% podríamos erradicarla del planeta, como se hizo en su día con la viruela.  En el año 2002 el continente americano fue declarado libre de sarampión. Y la Unión Europea se marcó el objetivo de erradicarla en 2015, … pero de momento no lo hemos conseguido.

El sarampión vuelve a ser un problema de salud pública

Pero desde hace varios años, y especialmente en los últimos meses, estamos viendo como el sarampión se vuelve a extender de forma muy preocupante, porque están bajando las coberturas vacunales. Las razones son múltiples.

En países como Ucrania, Venezuela o Yemen, las crisis y conflictos políticos han desmantelado o impiden tener un sistema sanitario que cubra todas las necesidades de la población (fíjate en la figura, por ejemplo, en el número de casos de sarampión en Venezuela):


En otros países, como Italia, Israel o EE.UU., los casos suelen estar relacionados con el absurdo rechazo a las vacunas o las dudas de su eficacia:





Por último, no hay que descartar que aunque las coberturas vacunales en un país como España sean altas, siempre puede haber determinados colectivos marginales vulnerables a los que no llegan las vacunas o el sistema sanitario.

CONCLUSIÓN: nos enfrentamos a uno de los virus con mayor capacidad de contagio, la única herramienta que tenemos para su control es la vacunación, si no conseguimos coberturas vacunas de al menos el 95% el virus campará a sus anchas. Una enfermedad que podríamos erradicar del planeta. 

martes, 23 de abril de 2019

¡Gracias, vacunas!


Gracias a las vacunas se evitan cerca de 3 millones de muertes cada año

Del 24 al 30 de abril, se celebra la Semana Mundial de la Inmunización, con el objetivo de promover la vacunación para proteger contra las enfermedades infecciosas.

Cada año, las vacunas salvan millones de vidas. Las vacunas son una de las intervenciones de salud más eficaces y que da mejores resultados. Aun así, sigue habiendo en el mundo cerca de 20 millones de niños no vacunados o vacunados de forma incompleta.

El lema de este año es Protected Together: Vaccines Work! («Protegidos colectivamente: ¡las vacunas funcionan!»), rendirá homenaje a los héroes de la vacunación de todo el mundo.

Por eso, el día 25 de abril queremos rendir un homenaje simbólico a las VACUNAS, agradeciéndoles su labor y destacando la importancia de la inmunización. Gracias a las vacunas por combatir enfermedades prevenibles y reducir las tasas de mortalidad.

En acto será el jueves 25 de abril a las 18.00 h en el MUNCYT (Museo Nacional de Ciencia y Tecnología) en Alcobendas (Calle del Pintor Velázquez, 5, 28100, Alcobendas, Madrid). ¡Estáis todos invitados!

#GraciasVacunas



GRACIAS a las vacunas se evitan cerca de 3 millones de muertes cada año y se previenen 60 muertes por hora en todo el mundo.

Hay 25 enfermedades evitables GRACIAS a 40 vacunas.

GRACIAS a las vacunas, más de 111 millones de niños fueron protegidos frente a enfermedades potencialmente mortales en 2013.

Si no puedes venir, podrás seguir el homenaje en directo en este enlace de YouTube:


lunes, 15 de abril de 2019

Bacterias en la Estación Espacial Internacional


Ningún ambiente está estéril

Te lo cuento en este vídeo de la serie “Los microbios en el museo” #microBIOscope:


La Estación Espacial Internacional (EEI) está a unos 400 km de distancia de la Tierra y está habitada por el hombre de forma constante desde el año 2000. Es un ecosistema único y peculiar, con altos niveles de radiación, baja disponibilidad de nutrientes, temperatura y humedad constantes (22ºC y 60%) y condiciones de microgravedad. La EEI no es un ambiente estéril y está poblada también de microbios desde su inicio.

Desde hace ya varios años se viene monitorizando la presencia de microorganismos en la EEI. Los análisis microbiológicos han demostrado la presencia de distintos microbios en el aire y en las superficies de la estación (más de 70 especies distintas), desde hongos como Penicillium y Aspergillus, hasta bacterias como Bacillus, Staphylococcus, Acinetobacter, miembros de la familia de las Enterobacteriaceae, Corynebacterium, Propionibacterium y otras (1). Algunas de estas bacterias son potenciales patógenos oportunistas capaces de infectar a personas inmunocomprometidas. El origen de estos microorganismos obviamente es humano, son parte de la microbiota normal que llevan los astronautas. También puede provenir de alimentos o equipos que se envían desde la Tierra.

La presencia de estos microorganismos en un ambiente cerrado como la EEI supone un riesgo. Por una parte, los microorganismo pueden afectar al biodeterioro de algunos materiales. Pero es que además, son un riesgo para la salud de la tripulación, sobre todo si tenemos en cuenta que los viajes espaciales prolongados suelen debilitar el sistema inmune de los astronautas, haciéndolos más susceptibles a una posible infección. Además, se ha descrito que las condiciones de microgravedad puede afectar a la virulencia de algunas bacterias, haciéndolas más virulentas en unos casos (Salmonella) o incluso menos en otros (Listeria monocytogenes, Enterococcus faecalis). De momento, nunca se han descrito infecciones series a bordo y nunca se ha tenido que abortar una misión por esta causa. Solo ha habido algún caso aislado de conjuntivitis o infecciones dentales.

Recientemente se han analizado la presencia de genes de resistencia a los antibióticos en algunas de las bacterias aisladas en la EEI. Para ello, se han tomado 24 muestras de ocho sitios distintos de la EEI durante un periodo de un año (2). Las muestras se han cultivado y analizado su DNA por métodos de secuenciación masiva, y se han caracterizado los genes de resistencia a los antibióticos (lo que se denomina el resistoma). Los resultados demostraron la presencia de numerosos genes de resistencia a 28 agentes antimicrobianos diferentes.

De las 105 cepas bacterianas que se aislaron, cinco de ellas se identificaron como Enterobacter bugandensis, y se analizaron en mayor profundidad (3). Estas bacterias se habían aislado del inodoro y de la plataforma de ejercicio de la estación espacial. Se comprobó que estos cinco aislamientos de la EEI eran fenotípica y genotípicamente idénticas a tres cepas clínicas aisladas en entornos hospitalarios en la Tierra: la cepa EB-247, aislada de la sangre de un recién nacido en Tanzania; 153_ECLO, aislada de una muestra de orina de un recién nacido de Washington; y MBRL 1077, aislada de una herida de una mujer de 72 años de edad. La comparación de los genomas de estas ocho cepas, reveló que todas contenían hasta 112 genes relacionados con la virulencia y enfermedad, algunos de ellos responsables de la resistencia a los antibióticos.

Todo esto demuestra que, como era de esperar, los aislamientos de la estación espacial son de origen humano y comparten un patrón de resistencia a los antibióticos similar a las cepas terrícolas. No se trata, como se ha interpretado erróneamente en algunos medios, de que las bacterias en el espacio estaban evolucionando rápidamente hacia superbacterias resistentes a los antibióticos. Simplemente son similares a sus congéneres terrícolas.

Un resultado similar ya se obtuvo cuando se compararon los genomas de 189 bacterias de los géneros Bacillus cereus y Staphylococcus aureus aisladas de distintos ambientes: desde la EEI, ambientes terrícolas, el suelo y de muestras de origen humano (4). Aunque se comprobaron diferencias genéticas relacionados con el distinto origen de las cepas (las aisladas en la estación espacial, por ejemplo, presentaban mayores funciones relacionadas con la biosíntesis, el metabolismo y la respuesta al estrés), esas diferencias no estaban asociadas con un potencial impacto en la salud humana.

Todos estos resultados lo que sí sugieren es que es necesario desarrollar procedimientos específicos de limpieza para erradicar esos microorganismos, monitorizar su presencia, y evaluar el tipo de tratamiento antibiótico que debería darse en el espacio. No sabemos por ejemplo, si, como ocurre en la Tierra, la resistencia a los antibióticos se puede transmitir y extender con facilidad entras las bacterias de la estación espacial a través de plásmidos. Conocer estos datos es importante para mantener la salud de la tripulación, sobre todo en los misiones de larga duración, cuando la vuelta a la Tierra para un tratamiento con antibióticos no es una opción posible.

Para saber más:





Con la colaboración de:

Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) - Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (antes Ministerio de Economía, Industria y Competitividad)



y la colaboración "espacial" del Planetario de Pamplona

jueves, 4 de abril de 2019

#microMOOCvacunas: el primer curso vía Twitter sobre vacunas


Actualmente, 3.484 millones de personas son usuarios activos de las redes sociales, la mayoría de ellos a través de sus teléfonos móviles. Esto supone el 45% de la población mundial. Facebook, YouTube, Instagram y Twitter son las redes sociales más populares. Durante los últimos años ha aumentado el interés por emplear estas tecnologías para la práctica profesional y como un complemento muy válido para el aprendizaje y la comunicación de la ciencia.

Algunos de vosotros ya conocéis los cursos vía Twitter, que con la etiqueta básica #microMOOC, llevo impartiendo y promoviendo desde hace años, una actividad que ha generado varios “spin off”: #microMOOCSEM, #microMOOCSEM2, #microMOOCCA, #EUROmicroMOOC.

Ahora lanzamos una nueva edición, esta vez sobre un tema apasionante y de gran actualidad: ¡las vacunas!

#microMOOCvacunas" es el primer curso online vía Twitter sobre vacunas



Esta vez vamos de la mano de Asociación Española de Vacunología (AEV) y de la Asociación Nacional de Enfermería y Vacunas (ANENVAV), y participamos un grupo de tuiteros profesionales de salud pública, medicina preventiva, pediatría, enfermería, farmacia, microbiología.

El curso son siete clases, que se emitirán vía Twitter una cada día. Cada clase consiste en un conjunto de 30-40 tuits que se emiten uno por minuto (la clase dura, por tanto no más de 40 minutos). Cada tuit es una frase concisa con un mensaje concreto, al que se le enlaza una imagen, video, link, …. En conjunto, los 30-40 tuits suponen una auténtica clase on line sobre el tema.  Todos los tuits van con las etiquetas #microMOOCvacunas y #VaccinesWork, para que puedan ser seguidos fácilmente.

Nunca ha sido tan fácil aprender

El curso se emitirá diariamente, a las 10:00 am (UTC+2), durante la Semana Mundial de la Inmunización, desde el miércoles 24 al martes 30 de abril. Los tuits se emitirán desde la cuenta de Twitter @AEV_vacunas.

Para seguir el curso no hace falta matricularse, ni apuntarse a nada, es on line, gratuito. Solo es necesario seguir vía Twitter (a la hora y día señalados) la etiqueta #microMOOCvacunas o la cuenta @AEV_vacunas. Se puede interactuar y preguntar en directo con la misma etiqueta. También uno puede seguir la clase en otro momento simplemente buscando la etiqueta #microMOOCvacunas. Posteriormente todos los tuits quedarán disponibles en una dirección web (que se anunciará en su momento) para que todo aquel que quiera consultar la clase pueda hacerlo.

No te lo pierdas, y sobre todo RT: vamos a llenar Twitter de #VaccinesWork











Y si al final te has perdido alguna clase, 
¡aquí tienes "los apuntes"!: