martes, 6 de abril de 2021

Mary Anning: la primera paleontóloga del Jurásico

Hoy todos sabemos que hubo una época, conocido como periodo Jurásico, hace entre 200 y 145 millones de años, en la que la Tierra estaba dominada por los reptiles. Algunas criaturas eran muy distintas a las actuales y se extinguieron hace millones de años. Entre ellos estaban los ictiosaurios (grandes reptiles marinos con aspecto de pez y delfín), plesiosaurios (reptiles marino con pequeña cabeza, cuello largo y delgado, cuerpo ancho como el de una tortuga, cola corta y dos pares de grandes aletas alargadas), pterosaurios (saurios voladores) y los dinosaurios.

Lo que quizá no sepas es que fue una mujer quien descubrió por primera vez los fósiles de todos estos animes del jurásico: Mary Anning.


Mary nació en la localidad inglesa de Lyme Regis, en Dorset, un 21 de mayo de 1799. Su padre era un ebanista que completaba sus escasos ingresos mediante la búsqueda de fósiles y su venta a los turistas, que visitaban la ciudad, famosa por sus tratamientos de talasoterapia. Aunque su madre tuvo diez hijos, sólo sobrevivieron ella y su hermano Joseph. Ambos -cubo, cincel y pala en ristre- acompañaban a su padre a recolectar fósiles por las escarpadas y resbaladizas paredes de la Costa Jurásica. En una de esas jornadas, su padre resbaló por los acantilados y murió. Desde entonces, Mary y su hermano tuvieron que dedicarse a recoger fósiles a tiempo completo para ganarse la vida. Así fue como montaron una “mesa de curiosidades” para vender su mercancía a los turistas, cerca de la parada de la diligencia, junto a la posada local.

Ese sería el origen de sus trabajos de Paleontología. Ambos descubrieron primero el cráneo y luego el esqueleto completo de un ictiosaurio, una extraña criatura, mitad pez mitad reptil, que vivió en la era mesozoica hace entre 245 y 90 millones de años. Fue entonces, en 1811 cuando comenzaron sus relaciones con la comunidad científica, cada vez más interesaba por los fósiles como fuente de estudio.


(Fósil de ictiosaurio, en el Museo de Historia Natural de Londres)

Mary no solo recogía los fósiles, sino que los dibujaba, clasificaba, documentaba y ponía un especial cuidado en su conservación. Esto hizo que tuviera un saber muy preciso y le permitió realizar hipótesis y sacar conclusiones, lo que aumentó su reputación dentro de la comunidad científica.En 1824 Mary descubrió un esqueleto fosilizado casi completo de un plesiosaurio


            (Fósil de plesiosaurio, en el Museo de Historia Natural de Londres)

Fueron varios los geólogos y estudiosos de fósiles de Europa y América que visitaron a Anning para adquirir algunos especímenes que ella rescataba de los antiguos fondos marinos. Entre ellos, el geólogo George William Featherstonhaugh, que adquirió fósiles descubiertos por Mary Anning para exponerlos en el recién inaugurado Liceo de Historia Natural de Nueva York en 1827. Ese mismo año Mary Anning descubrió lo que parecía ser una cámara que contenía la tinta seca de un fósil de belemnites. Señaló que esas cámaras de tinta fosilizadas eran similares a los sacos de tinta de los calamares y sepias modernos. Esto llevó a su amigo, el geólogo William Buckland, a la conclusión de que los belemnites del Jurásico empleaban su tinta para la defensa, al igual que muchos cefalópodos modernos. También fue Anning quien se percató de que los fósiles conocidos como «piedras bezoar» a menudo contenían en su interior huesos fosilizados de peces y escamas. Anning propuso que esas piedras eran heces fosilizadas. Años más tarde, William Buckland publicó esta teoría y los llamó coprolitos. Cuando Buckland presentó sus conclusiones sobre los coprolitos en la Sociedad Geológica, alabó la habilidad e ingenio de Anning para ayudar a resolver la identidad de esas misteriosas piedras fosilizadas.

Varios de los principales geólogos de la época visitaron a Anning para trabajar con ella en la recolección de fósiles, en su clasificación y para definir su anatomía. Entre ellos Henry De la Beche uno de los principales geólogos británicos. En 1830, De la Beche pintó una acuarela, Duria Antiquior, que es una referencia imprescindible en la recreación del Jurásico. En ella reproducía cómo era la vida en Dorset hace millones de años, basándose en gran medida en los fósiles que Anning había encontrado. De la Beche donó a Mary Anning el dinero recaudado en las litografía de aquella ilustración.

(Reconstrucción de la acuarela Duria Antiquor, de Henry De la Beche)

Los ictiosaurios, plesiosaurios y pterosaurios descubiertos por Mary, demostraron que la Tierra había estado habitada por animales hoy extinguidos, y apoyaban la teoría de que en el pasado había existido una «edad de los reptiles», idea bastante controvertida en esos años. Sus hallazgos también jugaron un papel clave en el desarrollo de una nueva disciplina: la Paleontología. Sin embargo, al principio sus contribuciones no fueron acompañadas de reconocimiento. Se apreciaba su trabajo, pero rara vez se la citaba en las publicaciones académicas. Sus orígenes eran muy humildes, carecía de educación formal y había convertido la recolección de fósiles en su medio de vida, algo que chocaba con la búsqueda pura y desinteresada del conocimiento idealizada en la época victoriana. No fue hasta la última década de su vida cuando la sociedad científica comenzó a recompensar su mérito. A partir de 1838 recibió un salario anual de la Asociación Británica para el Avance de la Ciencia, y la Sociedad Geológica de Londres la nombró primer Miembro Honorario del Museo del Condado de Dorset.

El 9 de marzo de 1847 Anning murió de cáncer en su pueblo, Lyme, en cuya iglesia recibió sepultura. En este templo se construyó una vidriera en su honor, con una inscripción que destacaba “su capacidad por fomentar la ciencia de la Geología". La Royal Society de Londres sitúa a Mary Anning entre las diez mujeres británicas más importantes para la ciencia.

(Guión elaborado con la colaboración de Ana Moreno)

Aquí os dejo un video sobre Mary Anning, de la colección "La mujer en la ciencia" del Museo de Ciencia Universidad de Navarra, en colaboración con Women for Science & Technology:



Con la colaboración de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT) - Ministerio de Ciencia e Innovación.


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